El rural vuelve a situarse en el centro del debate en O Barco. El alcalde, Aurentino Alonso, defendió esta semana las oportunidades que ofrece el territorio con motivo de la puesta en marcha de un proyecto piloto que busca transformar parcelas abandonadas en cortafuegos productivos que generen actividad economica yal mismo tiempo, actúen como barreras frente a incendios.
«Hai moitas posibilidades no rural», aseguró el regidor, que destacó el potencial de nuevas iniciativas vinculadas a la agricultura, la ganadería o los productos de calidad. La propuesta, impulsada junto al Eixo Atlántico, se desarrollará en la parroquia de Alixo y parte de una idea clara: recuperar suelo en desuso para ponerlo en valor.
El proyecto de “cortalumes produtivos” pretende actuar sobre terrenos baldíos para convertirlos en áreas activas que reduzcan el riesgo de incendios y, a su vez, sirvan como base para futuras iniciativas económicas. «Son terreos que están improdutivos e que se poden converter en produtivos, facendo ademais unha función de protección», explicó Alonso.
La iniciativa incluye también una vertiente formativa, con cursos prácticos en ámbitos como la micología, el cultivo de plantas aromáticas o el silvopastoreo. Todos ellos incorporan un módulo común de emprendimiento, una herramienta que el alcalde considera clave: «Moitas veces sabemos facer cousas, pero non as sabemos vender».
El Concello subraya además la implicación vecinal en esta experiencia piloto, con la cesión altruista de parcelas por parte de propietarios de la zona. Un gesto que, según Alonso, puede abrir la puerta a nuevas oportunidades laborales y empresariales en el entorno rural.
Junto a esta apuesta de futuro, O Barco encara las próximas semanas con una agenda marcada por la actividad cultural y festiva. Una de las iniciativas ya consolidadas es la campaña «Flores no Camiño», que alcanza su sexta edición y que prevé repartir 1.500 plantas entre vecinos y negocios situados en el trazado del Camino de Invierno.
El reparto se realizará el 2 de mayo en la plaza de abastos, con un máximo de seis unidades por solicitante, tras superar el centenar de peticiones en la edición anterior.
Un día antes, el 1 de mayo, la tradición volverá a tomar las calles con la celebración de los Maios. La jornada incluirá feria de productos, exposición de creaciones, coplas y actuaciones, además de un reparto de premios que este año asciende a 2.300 euros con el objetivo de incentivar la participación.
La programación cultural se completa con nuevas citas de las jornadas organizadas por la Fundación Florencio Delgado Gurriarán, que llegarán a O Barco el 9 de mayo, y con la continuidad de la actividad teatral, tanto para público general –con el monólogo Foot, de Fran Rei este viernes– como escolar con obras en inglés.
En paralelo, el alcalde también quiso poner en valor el reciente encuentro celebrado en el IES Lauro Olmo con motivo de su 50 aniversario, un acto que calificó como «moi emotivo» y que reunió a antiguos alumnos y profesores.
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