Valdesil y Rafael Palacios abrirán este jueves una vendimia que se adelanta hasta nueve días en Valdeorras

Valdesil y Rafael Palacios podrían abrir este jueves una vendimia que se adelanta hasta nueve días en Valdeorras
Las altas temperaturas han acelerado la maduración de la uva y obligan a las bodegas a rehacer sus previsiones. Jorge Mazaira asegura que la cosecha llega en un estado «espectacular»

La vendimia comenzará este jueves, 13 de agosto, en Valdeorras. Valdesil y Rafael Palacios son las dos primeras bodegas que, según las previsiones que maneja el Consello Regulador de la Denominacion de Origen Valdeorras, saldrán ya a recoger uva, mientras otras tres o cuatro estudian hacerlo entre los días 17 y 18. Algunas habían calculado inicialmente empezar alrededor del 24, pero las altas temperaturas y la evolución de la maduración en los últimos días han obligado a adelantar los planes.

El adelanto de Valdeorras no es un fenómeno aislado. La vendimia de 2026 ha comenzado excepcionalmente pronto en diferentes zonas de España: en La Mancha y Penedès algunas bodegas empezaron a recoger uva ya a finales de julio, mientras que en Bierzo la campaña comenzó el 5 de agosto – la más temprana de su historia–, Rioja empezó a arrancar el 6 de agosto, en el inicio más temprano de su historia. Navarra también ha comenzado ya una vendimia adelantada, en una campaña marcada por la sequía de junio y julio y las elevadas temperaturas de las últimas semanas.

El cambio es significativo. El director técnico de la Denominación de Origen Valdeorras, Jorge Mazaira, calcula que las primeras recogidas se anticiparán entre siete y nueve días respecto al año pasado. En 2025, la vendimia arrancó el 21 de agosto precisamente en una parcela de Valdesil, con godello destinado a la elaboración de vino tostado.

«Esto se ha acelerado un poquito», reconoce Mazaira. A las elevadas temperaturas se sumaron unos días con algo de humedad que permitieron que la planta continuase funcionando y precipitaron una maduración que, hasta hace muy poco, parecía avanzar a otro ritmo. La constatación llegó al viñedo, con los últimos muestreos, y obligó a revisar sobre la marcha unas fechas que las bodegas creían tener encajadas.

Porque adelantar una semana la vendimia no consiste únicamente en decidir cuándo cortar la uva. Supone reorganizar en pocos días el trabajo de las bodegas y, sobre todo, disponer de las cuadrillas necesarias para recogerla. «Esto te coge así un poco de repente», admite Mazaira.

Tampoco todo Valdeorras avanza al mismo ritmo. El director técnico recuerda que las viñas jóvenes o con poca carga pueden alcanzar antes la maduración, pero una parcela concreta no permite determinar por sí sola el inicio general de una campaña. Las bodegas tienen que valorar el conjunto de sus viñedos para organizar una recogida lo más homogénea posible.

Entre las variedades que están acelerando su evolución aparecen precisamente las dos grandes protagonistas de la denominación, godello y mencía.

Una uva «espectacular»

El adelanto del calendario no lleva aparejado, al menos por ahora, un deterioro de la cosecha. Más bien al contrario. Mazaira se muestra especialmente satisfecho con lo que está encontrando en los controles. «La uva está espectacular. Está perfecta, está sabrosa, tiene buena acidez, tiene buena madurez», asegura.

El calor tampoco ha dejado hasta ahora daños significativos en los racimos. La viña mantiene una buena masa foliar y el hecho de no haber deshojado ha permitido proteger la uva de la radiación directa en estas jornadas de temperaturas especialmente elevadas. A ello se añaden las reservas de agua acumuladas durante la primavera, que están ayudando a las plantas a soportar este periodo sin mostrar síntomas importantes de estrés.

La clave será, por tanto, no aferrarse al calendario y recoger cada parcela cuando alcance su momento. «Al final tienes que recogerlas cuando están», resume Mazaira.

Y detrás de esa aparente obviedad se esconde una transformación de mayor calado. Septiembre, tradicionalmente ligado a la vendimia en Valdeorras, empieza a dejar de marcar necesariamente el comienzo de la campaña. «Lo inusual va a ser ya iniciar la vendimia en septiembre», sostiene el director técnico después de observar la evolución de los últimos ocho o diez años. «El tiempo es el que manda».

La adaptación afecta ya a algo más que al trabajo en el viñedo. Si junio y julio mantienen en próximos años comportamientos similares, habrá que anticipar vacaciones, organización de personal y planificación de las propias bodegas. Incluso el calendario festivo y enoturístico, construido durante años alrededor de unas fechas de vendimia que parecían relativamente estables, empieza a encontrarse con una realidad diferente: actividades programadas para agosto pueden coincidir ahora con bodegas volcadas ya en la recogida.

Si nada altera la evolución de las próximas semanas, 2026 dejará además su propia huella en los vinos. Mazaira espera una fruta algo más madura que la de 2025, cuando predominó una mayor frescura y una fruta más fresca, pero sin perder aquello que considera determinante para distinguir los vinos de Valdeorras de los elaborados con las mismas variedades en otras zonas. «El territorio marca y eso es lo importante», concluye.