lunes. 22.06.2026

Solo seis parroquias de Valdeorras superan los 500 habitantes

Los datos del padrón continuo muestran una fuerte concentración de población en unos pocos núcleos mientras decenas de parroquias rurales no alcanzan los 50 vecinos
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Valdeorras conserva una de las redes parroquiales más extensas de la provincia de Ourense, pero los datos del padrón continuo por unidad poblacional del Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan una realidad cada vez más marcad;  la población se concentra en muy pocas parroquias. De las más de 110 parroquias existentes en los nueve municipios de la comarca, únicamente seis superan actualmente los 500 habitantes. El resto se mueve entre pequeños núcleos rurales que, en muchos casos, apenas alcanzan unas decenas de vecinos.

Los datos del padrón continuo del INE muestran que la parroquia más poblada de Valdeorras es, con diferencia, San Mauro de O Barco, donde residen 11.178 personas. Se trata de una cifra que supera ampliamente la población total de la mayoría de los municipios de la comarca y que refleja el peso demográfico de la capital valdeorresa. A considerable distancia aparece Santo Estevo da Rúa, con 4.179 habitantes, consolidándose como el segundo gran núcleo poblacional de Valdeorras. Entre ambas parroquias suman más de 15.000 vecinos, una parte muy importante de la población comarcal.

El tercer puesto ya queda lejos de las dos grandes villas. Lo ocupa San Xurxo de Vilamartín de Valdeorras, con 944 habitantes, seguida por Santa Mariña de Rubiá, que alcanza los 874. Ambas son las únicas parroquias de carácter más rural que se acercan al millar de residentes.

También destacan Santiago de Petín, con 597 habitantes, y Santa María de Sobradelo, en Carballeda de Valdeorras, con 492 vecinos. Son las últimas parroquias de la comarca que se aproximan al medio millar de habitantes, una barrera que la mayoría de los núcleos rurales ya no alcanzan. De hecho, a partir de estas seis parroquias se produce un importante descenso demográfico. La mayor parte de las restantes entidades parroquiales de Valdeorras se sitúan por debajo de los 300 habitantes y muchas de ellas no llegan siquiera al centenar, reflejando el progresivo envejecimiento y la pérdida de población que afecta a buena parte del rural valdeorrés.

Una sola parroquia concentra buena parte de cada municipio

Los datos muestran además otra realidad significativa;  en varios concellos una única parroquia concentra la mayor parte de la población municipal. En Rubiá, la parroquia de Santa Mariña reúne 874 habitantes de los 1.391 censados en todo el municipio, es decir, cerca de dos tercios de la población. En Petín ocurre algo similar ya que la parroquia de Santiago concentra 597 de los 854 habitantes del concello, alrededor del 70 % del total. También en Larouco la parroquia de Santa María reúne 350 de los 484 vecinos del municipio.

La otra cara de la moneda la representan las parroquias más pequeñas. En A Veiga aparecen núcleos como Curra, con apenas siete habitantes, Corexido con nueve o Candeda con diez. En O Barco, Forcadela e Nogaledo suma únicamente 13 vecinos. Covas, en Rubiá, registra 15 habitantes y Portomourisco, en Larouco, apenas 17. La situación se repite en buena parte del territorio. Candeda, en Carballeda de Valdeorras, tiene 19 habitantes; Fornelos, en O Bolo, 20; Lardeira, 25; Chao de Castro, 26 o Casdenodres, en A Veiga, 27.

Una comarca de grandes contrastes

El padrón continuo de 2025 dibuja así una comarca de contrastes demográficos. Mientras algunas parroquias mantienen una población equiparable a la de municipios completos de la provincia, otras luchan por conservar unas pocas familias residentes durante todo el año. La fotografía confirma una tendencia que se viene consolidando desde hace décadas: las villas principales y los núcleos con servicios continúan concentrando población, mientras muchas parroquias rurales afrontan el reto del envejecimiento y la pérdida de habitantes.

Sin embargo, siguen siendo estas pequeñas parroquias las que conforman buena parte de la identidad territorial de Valdeorras, un mosaico de aldeas y núcleos históricos que todavía hoy define el paisaje humano de la comarca.

Solo seis parroquias de Valdeorras superan los 500 habitantes