martes. 16.08.2022

Elisa Alonso Fernández vinculada a Valdeorras, vive en la ciudad australiana de Sidney desde hace dos años y medio, donde ha escrito su diario de confinamiento

«Resulta que este verano me metí una tarde en casa de mi madre, la casa de mi infancia. (…) Pensé que tenía que llevarme algo no muy aparatoso conmigo para Sydney que me recordara a esa casa, probablemente uno de los lugares donde más momentos felices viví. (…)
Esperando por mi allí estaba, "¡Una GALOCHA de madera en miniatura! Sólo una. Desparejada. (…) Me encanta la idea de saber que tengo que volver a casa de mis padres para intentar seguir buscando la otra que falta
».

La cuarentena fue un momento duro para todos. Para unos porque trabajaban y estaban expuestos al contagio, para otros por no poder salir de casa y para otro grupo por no poder ver a sus seres queridos. Pero quienes se hizo más duro fue para aquellos que estaban a miles de kilómetros de su familia, como es el caso de Elisa Alonso Fernández quien, muy enraizada en A Rúa y Petín y vinculada a Valdeorras, vive en la ciudad australiana de Sidney desde hace dos años y medio; aunque dejo de vivir en España hace ya once años.

Elisa, a día de hoy, todavía no puede viajar a España pero durante la cuarentena (obligatoria en España y voluntaria la suya) decidió escribir todos los días sus pensamientos e inquietudes. Una obra que ahora ve la luz en formato de libro: «Diario de una cuarentena voluntaria»

SOMOSCOMARCA: ¿Cómo surgió este diario?

ELISA ALONSO: En Sidney no estábamos obligados al confinamiento pero mi marido es italiano y veíamos como subían los casos en España y en Italia. El colegio no llego a cerrarse pero nos recomendaron quedarnos en casa y así lo hicimos.

En ese momento decidí comenzar a utilizar mi perfil de Instagram para publicar fotos y un diario para saber cuánto duraba la situación. Las fotos son todas con sombreros; porque tengo muchos en casa. Los relatos eran para animar a la gente o fueran curiosos. Curiosamente, en uno de los post hablaba de mi vida despatriada comparada con las sensaciones de la gente en confinamiento. Ese texto lo publique también en mi perfil Facebook donde la gente empezó a comentarlo.

Cada día escribía una historia y la gente la comentaba. Debido a la diferencia de horario, ellos se levantaban con mis post, se empezó a unir gente que no conocía…fue un poco de ayuda para todos.

SC: Los temas de las publicaciones fueron evolucionando

EA: En principio hablaba de todo: de mi familia, de recuerdos de mi infancia o de mi juventud. Hablaba de cosas que la gente podía identificarse con ellas; también de cómo era estar confinada con mis hijos, de la solidaridad de las personas haciendo mascarillas en España. También conté cosas curiosas de Australia, que pueden llamar la atención…Y fuimos evolucionando todos porque también los lectores se hacían más exigentes.

SC: ¿Y cómo se decidió a publicarlo?

EA: Cuando llevaba la mitad de los post, me decían que escribía muy bien, que me animará a publicarlo. Yo desde el principio tenía idea de publicarlo pero a nivel íntimo, para que les quedará el recuerdo a mis hijos. Fueron un total de 50 días y al final lo publique a través de una plataforma digital, Apple Store y fue una locura porque tuve que hacer diseño, corregirlo… Ahora mismo solo está disponible ahí pero también lo promocione y lo mandé a varias editoriales. Hace poco firme con una editorial española y lo van a publicar en breve. Les gusto que una persona como yo, acostumbrada a los cambios, buscara de manera altruista animar a la gente.

SC: En tus publicaciones se ven muchas de tus historias familiares

EA: Lo que más extrañaba era la incertidumbre de cómo estarían. Al principio no teníamos la información que tenemos ahora y por ejemplo, pensaba que a mi padre de 80 años podía pasarle algo y yo no podía salir del país. Llego un momento que no había vuelos y, aún ahora, no podemos salir porque Australia solo permite entrar a los residentes permanentes o a los ciudadanos; con lo que no podríamos volver. En ese momento me di cuenta cuán lejos estaba aunque el libro recoge una frase: “Nunca estando tan lejos me he sentido tan cerca” porque para mí escribir y compartir estas historias ha sido una terapia.

SC: ¿Había escrito antes?

EA: Sí, escribí un libro de poesía hace 20 años que ahora están valorando un par de editoriales. Nunca lo publique y en un capítulo del diario de cuarentena hable de él. Así lo recupere, lo retoque y están valorándolo. Ahora estoy escribiendo más bien poesía, porque soy más storyteller.

SC: Y siempre con la idea de Valdeorras

EA: Sí, soy muy de A Rúa donde nací pero me casé en Petín, mis hijos se bautizaron en Petín…Y llevo también A Rúa muy adentro; cualquier persona que me conozca, donde sea, sabe dónde está A Rúa.

Si quieres escuchar a Elisa: Pincha aquí

Elisa Alonso: «Nunca estando tan lejos me he sentido tan cerca»