domingo 23/1/22

Javier García, un bodeguero valdeorrés, ha contactado con administraciones y cuerpos de seguridad para sugerir que se movilicen a los agricultores para pulverizar antivíricos en las poblaciones rurales. 


Insiste en que no ha sido idea suya pero que el uso de la infraestructura agrícola es una buena idea y por eso hizo lo posible para que llegase a oídos de los servicios de emergencia que tratan de frenar la pandemia del coronavirus en la comarca. Javier García es agricultor y bodeguero en A Rúa y considera que el sector puede ser clave para frenar los contagios. «En el campo la mayoría tenemos un tractor y un atomizador para aplicar el sulfato y otros productos, podrían organizarnos para desinfectar con antivíricos los espacios públicos en las zonas del rural que además conocemos muy bien» explica desde su casa, donde lleva días confinado como el resto de vecinos. García sabe que es algo que tienen que valorar «los que saben» pero destaca que «en el sector estamos en contacto, nos podemos organizar rápido y sólo esperamos a que nos llamen, tenemos los pulverizadores y tractores para hacerlo con seguridad». 



En algunas zonas de España, como Almendralejo, ya se está contando con los agricultores para estas labores, si bien en Galicia no ha trascendido aún una iniciativa similar. García apunta que leyó la idea en un chat sectorial y enseguida escribió a la Xunta, a Protección Civil, bomberos… Allí donde tenía algún conocido les hizo llegar la propuesta o bien por redes sociales o con mensajes personales. «En algún caso me han contestado que ya lo estaban valorando», explica Javier, quien destaca las imágenes que llegan cada día de países asiáticos donde desinfectan espacios públicos y están teniendo más éxito frenando la epidemia, como Corea del Sur.

Javier García gerente de Bodegas Sampayolo realizando la poda



Las ventas de vino, paradas

La agricultura profesional es uno de los sectores que no ha parado por la emergencia, si bien en la Consellería de Medio Rural ofrecen un protocolo detallado de medidas de prevención para las explotaciones. Y aunque el viñedo se sigue cuidando, el sector vitivinícola ya se resiente por las caídas en la venta de vino. Javier García explica que con la hostelería cerrada «la venta se para y algunos clientes ya piden aplazamientos de pago« pero que aún así tienen que intentar no perder la cosecha. «Estamos todos en el círculo capitalista, si uno no vende no puede pagar al anterior de la cadena, así que el esfuerzo para recuperarnos de esto tendrá que ser colectivo».



Además de bodeguero, Javier García tiene un local de hostelería en A Rúa y fue uno de los primeros en anunciar su cierre preventivo incluso antes de que fuese obligatorio. Cree que la comarca está concienciada pero que aún existen desajustes. «En el rural somos menos gente y tenemos más sensación de aislamiento, pero ver pasar al ejército creo que ha ayudado a que nos lo tomemos en serio», explica al tiempo que destaca que algunos trabajadores deberían estar muy protegidos, como el personal de los supermercados, al que ha visto trabajar sin guantes ni mascarillas.

El sector vitivinícola se ofrece para la desinfección de los espacios públicos