jueves. 30.04.2026

Uno de cada tres ríos de la demarcación Miño-Sil no está en buen estado, según la CHMS

La Confederación Hidrográfica identifica 16 problemas clave, desde el impacto de las hidroeléctricas hasta la contaminación difusa y los efectos del cambio climático, en un documento que marcará la gestión del agua hasta 2033
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Uno de cada tres ríos de la demarcación Miño-Sil no está en buen estado, según la CHMS

El estado de los ríos de la demarcación del Miño-Sil presenta carencias relevantes, al menos según el diagnóstico técnico que servirá de base para el próximo Plan Hidrológico 2028-2033. La Confederación Hidrográfica del Miño-Sil ha expuesto en Ourense el Esquema Provisional de Temas Importantes, un documento que recoge, de forma preliminar, los principales problemas detectados en la gestión del agua en este territorio.

Entre los datos que incluye, destaca que el 33% de las masas de agua superficiales no alcanza el buen estado. El propio documento matiza que este concepto no se limita a la calidad química del agua, sino que engloba también el equilibrio del ecosistema fluvial. Es decir, según este análisis, en una parte significativa de los ríos se han producido alteraciones que afectan a su funcionamiento natural.

A partir de ese diagnóstico, la CHMS identifica 16 cuestiones relevantes agrupadas en cuatro grandes ámbitos: cumplimiento de objetivos medioambientales, atención a las demandas de agua, seguridad frente a fenómenos extremos y mejora del conocimiento y la gobernanza. Se trata de una clasificación técnica que, según el organismo, permite ordenar los problemas detectados y orientar las posibles soluciones.

Entre los factores señalados figuran las alteraciones físicas de los ríos, vinculadas a infraestructuras como presas, aprovechamientos hidroeléctricos o distintos obstáculos en el cauce. El documento apunta que este tipo de intervenciones modifica el comportamiento natural del río y puede afectar a su dinámica ecológica.

También se recogen impactos asociados a determinadas actividades económicas. En concreto, se menciona la incidencia de la actividad minera, especialmente la relacionada con la pizarra, así como la contaminación difusa de origen agroganadero, derivada de la filtración de fertilizantes o residuos orgánicos hacia los cursos de agua. A ello se suma la contaminación puntual asociada a sistemas de depuración insuficientes en entornos con población dispersa.

El diagnóstico incluye además la persistencia de problemas históricos, como la contaminación por lindano en la zona de O Porriño, que continúa siendo un factor a tener en cuenta en la calidad de las aguas. Junto a estos elementos, el documento incorpora el efecto del cambio climático, al que vincula modificaciones en la disponibilidad del recurso y en la frecuencia de fenómenos extremos.

El Esquema Provisional de Temas Importantes se encuentra actualmente en fase de consulta pública hasta el 28 de mayo. Durante este periodo, administraciones, colectivos y ciudadanos pueden presentar sugerencias y observaciones antes de la elaboración definitiva del plan hidrológico.

Este documento constituye el segundo hito del proceso de planificación y, según la CHMS, servirá como base para definir las prioridades y medidas que marcarán la gestión del agua en la demarcación del Miño-Sil en los próximos años.

Uno de cada tres ríos de la demarcación Miño-Sil no está en buen estado, según la CHMS