domingo 22/5/22

¿Los videojuegos pueden desatar conductas agresivas en quienes los utilizan?

Según la teoría del Modelo Multiproceso los niños agresivos son impopulares, y, dado que las relaciones con los otros chicos les resultan insatisfactorias, tienden a pasar más tiempo viendo la  televisión (o usando los videojuegos) que con otros niños
¿Los videojuegos pueden desatar conductas agresivas en quienes los utilizan?

Un 85% de niños y adolescentes españoles, entre 9 y 16 años, son usuarios de videojuegos. Un 48% son jugadores habituales que juegan más de una vez a la semana. Uno de los principales argumentos que hay en contra de los videojuegos sostiene su elevado potencial como inductores de conductas violentas y agresivas entre los usuarios. Vamos a analizar si es cierto o no de la mano de Iria Fernández, del Centro de Psicología Resiliencia.

En primer lugar hay que destacar que la exposición a modelos agresivos puede conducir a un incremento en el nivel de agresión posterior. Es un efecto inmediato y de corta duración, siendo poco probable que se traduzca en conducta agresiva en la vida real, a no ser de forma minoritaria. 

Según la teoría del Modelo Multiproceso los niños agresivos son impopulares, y, dado que las relaciones con los otros chicos les resultan insatisfactorias, tienden a pasar más tiempo viendo la televisión (o usando los videojuegos) que con otros niños.

Ninguno de los estudios realizados hasta el momento ha dejado clara la relación entre los videojuegos (violentos o no) y la agresión. Tal variedad de resultados invita a pensar que el efecto de los videojuegos, al menos por lo que respecta a la agresividad, no es “automático” e igual para todo el mundo, sino que depende de aspectos como la edad, el sexo, la personalidad y otros aspectos que nos diferencian a unos de otros.

Es posible encontrar efectos negativos relacionados con la exposición a contenidos violentos, pero para que esa extrapolación se lleve a cabo es necesario que otros elementos se conjuguen con los videojuegos para dar paso a su expresión en la realidad.

Por otro lado,  tanto si los videojuegos influyen en las conductas violentas como si no, es necesaria una regulación de los mismos, no tanto por prevenir que sean violentos como para evitar que puedan acceder a ellos y vean escenas inapropiadas para su edad que puedan afectarles de alguna otra manera. Esto se hace a través del código PEGI.

La clasificación confirma que un determinado juego es adecuado para jugadores que han cumplido una determinada edad. Si quieres conocer más detalles, pinche en el siguiente enlace:

¿Los videojuegos pueden desatar conductas agresivas en quienes los utilizan?