Las lluvias no dan tregua en la cuenca del Miño-Sil. Tras semanas de precipitaciones persistentes, los embalses rozan su capacidad máxima y los ríos mantienen caudales elevados, aunque las autoridades descartan, por ahora, una situación de alarma extraordinaria.
El jefe de la Oficina de Planificación Hidrológica de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, Carlos Ruiz del Portal, explica que el actual año hidrológico es «húmedo», con una precipitación acumulada de 930 litros por metro cuadrado, un 45 % por encima del valor medio para esta época. Solo en lo que va de febrero se han recogido 180 litros por metro cuadrado, un 70 % más que la media habitual del mes, situada en 107 litros.
Los embalses se encuentran al 88 % de su capacidad, en un contexto que el propio Ministerio califica de «excepcional» por el récord de acumulación de agua en apenas un par de semanas, según el boletín oficial. De hecho, el conjunto de la demarcación se sitúa entre los niveles más altos de España.
El Miño, en torno a los 2.000 metros cúbicos por segundo
La mayor preocupación se centra en la provincia de Ourense y, en particular, en el paso del río Miño por la capital. En estos momentos circulan alrededor de 2.000 metros cúbicos por segundo, caudal procedente en buena medida de la cuenca del Sil, impulsado tanto por las lluvias recientes como por el deshielo.
Aunque la cifra es elevada, no se trata de un máximo histórico. Ruiz del Portal recuerda que en 2019 se alcanzaron los 3.500 metros cúbicos por segundo y que, desde 2009, se han registrado seis o siete episodios con valores similares. En este episodio se espera que, como mucho, el caudal alcance los 2.500 metros cúbicos por segundo hasta el jueves.
Además del Miño, también se vigilan de cerca el Arnoia, especialmente en su paso por A Arnoia, y la zona de Ribadavia, donde se preveía una crecida similar a la de la semana pasada, aunque finalmente podría ser menor debido a la revisión a la baja de las previsiones meteorológicas en la cuenca del Avia.
Avisos y previsión para los próximos días
En estos momentos permanecen activos avisos amarillos, naranjas y rojos en distintos puntos de la demarcación. Para hoy y el viernes se esperan precipitaciones de intensidad media, con acumulaciones de unos 25 litros por metro cuadrado de media en la demarcación, aunque en algunas zonas podrían alcanzarse entre 40 y 60 litros en 24 horas.
Las lluvias estarán más repartidas y menos concentradas de lo que se preveía inicialmente, lo que contribuirá a que los niveles se mantengan altos, con ligeras subidas, pero sin incrementos bruscos. La previsión apunta a que los caudales se mantendrán en niveles similares hasta el sábado, cuando podrían empezar a descender ligeramente gracias a una pequeña tregua en la intensidad de las precipitaciones, aunque seguirá lloviendo de forma débil.
«No es una situación novedosa»
Pese a la persistencia de las lluvias —cerca de un mes con precipitaciones diarias y acumulaciones importantes—, el responsable de Planificación Hidrológica subraya que no se trata de un episodio inédito en la demarcación. «Cada dos o tres años se nos da una crecida de este tipo», señala, insistiendo en que lo fundamental es mantener la precaución.
En este sentido, recuerda la importancia de respetar las indicaciones de Protección Civil y de los cuerpos de seguridad, especialmente en las zonas próximas a los cauces o en áreas donde se restrinja el paso por motivos de seguridad.
Y aunque es cierto que las crecidas están provocando daños puntuales en agricultura o infraestructuras, el episodio también tiene su vertiente positiva. Las reservas hídricas son elevadas, los suelos están saturados y las aguas subterráneas se recargan, lo que permitirá mantener una buena salud de los ríos durante el verano.
El equilibrio, como resume Ruiz del Portal, está en convivir con estos episodios habituales en una cuenca acostumbrada a los inviernos lluviosos: vigilancia constante, prudencia ciudadana y una gestión técnica que permita minimizar riesgos sin perder de vista que, en términos de reservas, «todo tiene su lado bueno y su lado malo».



