Con el aval del Consejo de Ministros, se abre el proceso para que particulares, empresas y concellos afectados por las borrascas de los últimos meses puedan empezar a solicitar ayudas.
El Gobierno de España ha declarado Galicia como zona afectada por una emergencia de protección civil tras los sucesivos temporales registrados entre noviembre y febrero, una decisión que permitirá activar distintos mecanismos de apoyo económico y fiscal para los damnificados.
La medida forma parte del acuerdo por el que el Ejecutivo reconoce un total de 76 episodios catastróficos en todo el país, varios de ellos vinculados a fenómenos meteorológicos adversos en territorio gallego.
El delegado del Gobierno en Galicia, Pedro Blanco, valora que «o Goberno de España volve demostrar con feitos a súa sensibilidade e o seu compromiso con Galicia». Subraya que la declaración aprobada por el Consejo de Ministros «permitirá que as persoas damnificadas polas sucesivas borrascas dos últimos meses poidan acceder ás axudas para a recuperación», en referencia a explotaciones agrarias, infraestructuras municipales, pequeñas empresas y bienes particulares que hayan sufrido daños reales.
Blanco incide en que esta excepcionalidad busca evitar que «familias, empresas e concellos non queden fóra por unha cuestión administrativa». No obstante, también apunta a la necesidad de reflexión institucional cuando se producen episodios meteorológicos adversos encadenados con impacto en numerosos municipios.
«Cando se producen episodios meteorolóxicos adversos encadeados, con impacto evidente en numerosos concellos, como estamos a vivir en Galicia, cómpre valorar con antelación a elevación do nivel de alerta por parte da Xunta», señala. A su juicio, hacerlo «facilita os mecanismos de apoio, dá máis seguridade xurídica e acelera a chegada das axudas».
El subdelegado del Gobierno, Eladio Santos, por su parte, destaca que se trata de una decisión excepcional, ya que por primera vez se abre la vía para que territorios como Galicia puedan acceder a estas ayudas incluso cuando la Xunta no elevó el nivel de alerta más allá de la fase de preemergencia.
Según explica el Ministerio del Interior, el acuerdo incluye determinados sucesos en Galicia aun cuando la situación operativa comunicada no superó ese nivel, dada la concatenación de borrascas y la reiteración de episodios adversos en un corto espacio de tiempo.
Las ayudas gestionadas por el Ministerio del Interior están destinadas a paliar daños personales y materiales en viviendas y enseres, así como a apoyar a corporaciones locales y a establecimientos industriales, mercantiles y de servicios. También pueden beneficiarse personas físicas o jurídicas que hayan realizado prestaciones personales o de bienes para responder a la emergencia.
Además, la declaración abre la puerta a beneficios fiscales, medidas laborales y bonificaciones en las cotizaciones a la Seguridad Social, así como ayudas para la reparación de infraestructuras municipales.
En paralelo, la Diputación de Ourense estudia habilitar una línea extraordinaria de ayudas para que los concellos afectados puedan acometer obras de emergencia y restablecer servicios públicos básicos e infraestructuras municipales dañadas por las continuas e intensas lluvias.
El presidente provincial, Luis Menor, ha reconocido la situación de vulnerabilidad en la que se encuentran muchos municipios y ha asegurado que la institución provincial trabaja ya en la recopilación de daños en coordinación con los ayuntamientos para determinar la cuantía y el alcance de los fondos.
En los próximos días se concretarán los mecanismos y plazos para canalizar estas líneas de apoyo, en un escenario marcado por semanas de incidencias acumuladas y por la necesidad de restablecer servicios públicos esenciales en numerosos municipios.



