lunes. 26.09.2022
O Barco

«Ser socorrista exige mucha responsabilidad»

Obtener la titulación cuesta unos 1.000 euros y hay una escasez de profesionales que se paliará el año que viene con una bolsa en Galicia

La escasez de socorristas profesionales complicó  la apertura de las piscinas municipales a principios del verano. El problema desaparecerá porque el próximo año se creará una bolsa de estos profesionales. Esta medida fue acordada por el vicepresidente de la Xunta, Alfonso Rueda; el presidente de la Fegamp (Federación Galega de Municipios e Provincias) y alcalde de O Barco, Alfredo García; el director xeral de Emerxencias, Santiago Villanueva, y la directora xeral de Administración Local, Marta Fernández-Tapias.



 La falta de socorristas tiene su raíz en la propia formación. Es necesario formarse en la Academia Galega de Seguridade Pública de A Estrada. Y esto supone un gasto para los aspirantes que se traduce en unos 1.000 euros, cantidad que no siempre compensa gastar teniendo en cuenta que la temporada de baño es de dos meses y, por tanto, también los contratos de trabajo.

Berto Fernández, responsable de la empresa Mantesil que gestiona las piscinas de la comarca de Valdeorras, reconocía al inicio de la temporada que una baja de un socorrista causaría dificultades para cubrirla.

Daniel Rodríguez Lameiro, socorrista de las piscinas de O Barco

¿Pero qué opinan los socorristas? Daniel Rodríguez Lameiro, socorrista de las piscinas municipales de O Barco, señala que es un trabajo eventual, de muy poca duración y, por ello, «muchas personas no sacan el título. Además, ahora es muy caro, llega a los 1.000 euros, hay que desplazarse hasta A Estrada y así no merece la pena pues es para trabajar sólo tres meses». Su testimonio es espejo de lo que consideran otros profesionales en la comarca.



En cuanto a la tarea propia de un socorrista, Rodríguez Lameiro dice que «exige mucha responsabilidad». Tiene que poner «cuatro ojos» en la vigilancia de los bañistas, estar muy atento y comprobar que no pasa nada, que todo está en orden. «Lo más importante es la prevención», matiza.

Curso de natación que imparte el socorrista

Además, valora la profesión. «Es un trabajo bonito porque estás en contacto con la gente, al aire libre . Es muy agradable», argumenta.

El socorrista Daniel Rodríguez impartiendo el curso de natación

En cuanto al comportamiento de los bañistas dice que es cívico por parte de la mayoría y que suelen cumplir las normas establecidas. «Siempre puede haber quien no respeta el ducharse antes de entrar en el agua, por ejemplo, pero es una minoría», aclara.

Preparadas para nadar

Además del trabajo de socorrista, imparte clases de natación para niños y niñas de hasta 12 años, organizadas por las propias piscinas de O Barco. Es una experiencia para los más pequeños y, al mismo tiempo, una forma divertida de disfrutar del verano.

Durante el curso de natación

Por su parte, Guillermo Ramos Rosales, socorrista también de las piscinas municipales de O Barco, sostiene que para ser un buen socorrista hace falta mantener «una vigilancia constante, intensiva y, sobre todo, evitar posibles golpes, accidentes que se puedan generar. El tema reside en la prevención», coincide con su compañero.

Guillermo Ramos Rosales, también socorrista en las piscinas de O Barco

Detalla que las piscinas de O Barco registran una importante afluencia de bañistas, que está siendo buena la temporada y que niños, niñas y adultos disfrutan de las instalaciones para el baño.

Disfrutando de las piscinas

El precio de las entradas es muy asequible, concretamente 1,50 para los adultos y 1 euro para los niños, además de disponer de la opción de los bonos.

Un momento divertido en las piscinas de O Barco

O Barco también es verano.

Texto y fotografías: Susana Prieto

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