Lo que comenzó como una tormenta de verano acabó convirtiéndose en una tarde de auténtico caos en Vilamartín de Valdeorras. Las intensas precipitaciones descargadas este miércoles sobre la comarca provocaron inundaciones, desprendimientos, cortes de tráfico y escenas poco habituales en varios núcleos del municipio.
Las consecuencias de la tormenta también se dejaron sentir en Portela y O Mazo, por el desbordamiento del río Leira. En ambos núcleos, el agua descendía con enorme fuerza por las calles, arrastrando barro y materiales a su paso. Vecinos de la zona describían cómo las corrientes avanzaban a gran velocidad y con un color negro intenso, consecuencia de los arrastres procedentes de las zonas altas del municipio.
La magnitud del episodio obligó además a cortar la N-120 por el desbordamiento del río Farelos, una de las principales vías de comunicación de Valdeorras, generando importantes complicaciones para la circulación. El tráfico tuvo que ser desviado mientras continuaban los trabajos para recuperar la normalidad y evaluar los daños.
A las inundaciones se sumaron desprendimientos y arrastres de tierra, piedras, árboles y ramas en distintos puntos del término municipal. Las fuertes escorrentías provocadas por la lluvia desbordaron cunetas y sistemas de drenaje, haciendo que el agua invadiera carreteras y propiedades particulares.
La respuesta vecinal fue inmediata. Numerosos residentes participaron durante horas en las labores de limpieza y retirada de agua. Entre ellos se encontraba también Enrique Álvarez, alcalde de Vilamartín hasta hace apenas una semana, que colaboró junto a otros vecinos en los trabajos para intentar minimizar los efectos del temporal.
La gravedad de la situación llevó al propio Concello de Vilamartín a emitir un aviso a través de sus redes sociales en el que confirma que se están registrando «múltiples incidencias e avarías en diferentes puntos do municipio» y pide a la población que extreme las precauciones, evite desplazamientos innecesarios y siga las recomendaciones de seguridad.
Durante toda la tarde y buena parte de la noche continuaron los trabajos para atender incidencias y evaluar daños en diferentes puntos del municipio. El balance definitivo todavía está por determinar, pero las imágenes registradas en Arcos, Portela y O Mazo reflejan la intensidad de una tormenta que puso en jaque a buena parte de Vilamartín y que obligó a vecinos y servicios de emergencia a trabajar contrarreloj para recuperar la normalidad.


