La fuerte tormenta que descargó este miércoles sobre el oriente ourensano también golpeó con dureza a Viana do Bolo, donde las lluvias provocaron inundaciones, arrastres de materiales y el corte de una de las principales vías de comunicación del municipio.
La situación más complicada se registró en Pradocabalos. La fuerza del agua arrastró ramas, árboles y grandes cantidades de tierra hasta la OU-533, obligando a cortar la carretera y dejando temporalmente incomunicados varios núcleos de población, según fuentes de emergencias.
Las incidencias se extendieron además a otros puntos del municipio. En A Bouza se registraron inundaciones que afectaron a viviendas y vehículos, mientras que en distintos lugares las escorrentías provocadas por la lluvia invadieron calles y carreteras.
El alcalde de Viana do Bolo, Germán García-Ávila, describía la situación como «dantesca» y advertía de la gravedad de lo ocurrido en algunos puntos del municipio. Entre las mayores preocupaciones figuraba también la situación de un puente en la zona de Pradocabalos, donde la fuerza de la corriente llegó a generar momentos de tensión durante la tarde.
Los servicios de emergencia y numerosos vecinos trabajaron durante horas para retirar materiales arrastrados por el agua, atender incidencias y recuperar la comunicación entre los distintos núcleos afectados. Finalmente, a última hora de la tarde se consiguió reabrir uno de los carriles de la OU-533, estableciendo paso alternativo regulado mediante semáforos.
La intensidad de la tormenta también provocó daños en otras infraestructuras y obligó a realizar distintas actuaciones de emergencia para garantizar la seguridad en la red viaria. Aunque la situación fue mejorando conforme avanzaba la noche, los equipos desplazados sobre el terreno continuaban evaluando daños y atendiendo avisos.
El alcance definitivo de las consecuencias del temporal todavía está por determinar. Durante las próximas horas se espera que las administraciones y los servicios de emergencia puedan realizar una valoración más precisa de los daños registrados en viviendas, carreteras e infraestructuras de un municipio que vivió una de las tardes más complicadas que se recuerdan en los últimos años.


