lunes. 26.09.2022

Museo Geológico de Quiroga, una puerta para conocer lo que nos rodea

El centro se ha convertido en una referencia para los expertos y atrae a numerosas personas interesadas en conocer la historia geológica del Geoparque Montañas do Courel
Reprodución del cráneo de un dientes de sable
Reprodución del cráneo de un dientes de sable

El Geoparque Montañas do Courel cuenta en Quiroga con un espacio de lujo que atrae a muchos curiosos y es referente para los especialistas en la materia. Se trata del Museo Geológico y tras su ampliación, que fue inaugurada hace casi dos años, acoge cinco salas y gran cantidad de piezas que, repartidas en 250 metros cuadrados, ayudan a comprender la historia geológica de la zona.

La visita comienza con la visualización de un mapa geográfico para situar la comarca y una explicación sobre el tiempo en geología en un planeta de cinco millones de años. Esto es fundamental para comprender mucho de lo que llegará en las siguientes salas del museo.

Mapa situados a la entrada del Museo geológico de Quiroga
Mapa situados a la entrada del Museo geológico de Quiroga que permite al visitante situarse

La primera está centrada en los pliegues tumbados, que constituyen un elemento geológico de relevancia internacional, fundamental a su vez para que la comarca ostente el título de Geoparque, pues todos deben contar con al menos uno de estos elementos. Campodola – Leixazós es el pliegue más visible del territorio.

una de las salas del Museo geológico de Quiroga (1)
Una de las salas del Museo geológico de Quiroga

La visita continúa con el mapa geológico de la zona, primero con un plano en superficie y después con la vista en tres dimensiones, con capas de colores y números por cada tipo de roca que forma los suelos del Geoparque. Esto permite conocer, por ejemplo, los distintos tipos de pizarra, cada uno con sus características. El museo cuenta también con una sala dedicada a la explotación de este material, una de las principales actividades económicas del municipio.

Dos visitantes del museo, este domingo en la sala de los fósiles paleozoicos
Dos visitantes del museo en la sala de los fósiles paleozoicos

De las rocas se pasa a los fósiles, que sirven para explicar la evolución de la vida. Primero, con piezas del Paleozoico, antes de la existencia de los dinosaurios, con restos de trilobites o crinoideos, entre otros, que aparecen muy triturados en muestras recogidas en la comarca. Se acompañan de fósiles de otros puntos, que ayudan a interpretar las piezas halladas en la comarca.

Recreación del oso de las cavernas en la sala de la fauna cuaternaria
Recreación del oso de las cavernas en la sala de la fauna cuaternaria

Tras los dinosaurios llegaron animales como los primeros caballos o el tapir, de los que se pueden ver algunos huesos. Del Cuaternario, el museo recoge muestras y réplicas de los grandes mamíferos de esta época geológica. Desde vértebras de mamut originales a una recreación del cráneo de un dientes de sable, aunque lo más llamativo de la sala es el esqueleto de un oso de las cavernas.

La sala sobre el clima alberga una roca de diabasa de A Seara de 1.400 kilos (1)
La sala sobre el clima alberga una roca de diabasa de A Seara de 1.400 kilos

Tras la fauna cuaternaria, el Museo Geológico de Quiroga dedica un espacio al clima, con un estudio del cambio climático desde hace medio millón de años realizado a partir de una estalagmita recogida hace 14 años en la cueva de Arcoia. También se muestra un gran bloque de diabasa de 1.400 kilos procedente de A Seara. Después, el visitante realiza un viaje en el tiempo a través de restos glaciares. No en vano, los de Montañas do Courel son los más importantes del sur de Europa en alturas bajas.

La sala sobre el clima alberga una roca de diabasa de A Seara de 1.400 kilos (2)
Roca de diabasa de A Seara de 1.400 kilos

Ese viaje en el tiempo se completa con las primeras poblaciones humanas en la zona, espacio en el que destaca la reproducción a escala de Elba, conocida como ‘la pastora de O Courel’, una mujer que vivió hace 9.000 años en estas montañas y cuyos restos se encontraron en una cueva. Su figura constituye uno de los principales reclamos del centro.

Rostro de Elba, la pastora de O Courel.
Rostro de Elba, la pastora de O Courel.

Gracias a los estudios, de Elba se saben numerosos datos, desde su edad –entre 20 y 40 años, hasta que era intolerante a la lactosa, entre otras curiosidades. En esa misma sala se explica pormenorizadamente el proceso por el que se reconstruyó su rostro, pero también la evolución de los paisajes de la zona, fruto de un muy complejo estudio.

El centro cuenta también con su propia sala de audiovisuales, en la que se proyecta un vídeo de cinco minutos sobre el contenido del centro al comienzo de las visitas. Además, se ha dotado de estanterías con el objetivo de incluir una pequeña biblioteca con 500 obras relacionadas con la geología de las Montañas do Courel.

Material de elaboración de pizarra de los años 70. Al fondo, una pantalla muestra el proceso actual
Material de elaboración de pizarra de los años 70. Al fondo, una pantalla muestra el proceso actual

El Museo Geológico recibe numerosas visitas de escolares y a lo largo del año pasado, este y el Etnográfico fueron visitados por 4.000 personas. Se trata de un espacio vivo, así que, a medida que avanzan las investigaciones sobre la geología de la comarca y se conocen datos más exactos, las informaciones que ofrece también se van actualizando.

Fachada del Museo Geológico de Quiroga, que fue reinaugurado en verano de 2020
Fachada del Museo Geológico de Quiroga, que fue reinaugurado en verano de 2020

Museo Geológico de Quiroga, una puerta para conocer lo que nos rodea