Petín celebró San Antonio de una forma diferente, pero muy suya: jugando a la petanca. El Club de Petanca Petín firmó este año su primer torneo dentro de las fiestas de invierno, demostrando que este deporte, a veces injustamente encasillado, es ya una auténtica pasión local. Y no es una forma de hablar, cerca de cincuenta socios en un concello pequeño dicen mucho del tirón que tiene la petanca en la capitalidad del municipio.
El club estrenaba pistas el pasado verano —tres en total— y en menos de seis meses ya han sumado una cuarta, prueba clara de que la afición crece sin freno. Como explicaba su presidente, Miguel Bautista, el día de la inauguración: «A petanca engancha moitísimo. Ao principio pensas que non che vai gustar, pero se un día non xogas, parece que che falta algo». Y eso, en Petín, ya lo saben bien.
La mañana de San Antonio amaneció fría, pero el termómetro no pudo con las ganas. Lo importante no era el tiempo, sino lanzar las bolas, medir distancias y buscar la mejor colocación posible del boliche. Concentración, técnica y estrategia se mezclaron con bromas, compañerismo y ese ambiente sano que caracteriza a este deporte.
A media ma
ñana, sobre las doce, llegó una merecida parada para reponer fuerzas. Una gran pinchada —o, como se dice ahora, un brunch en toda regla— con tortilla rellena de jamón, empanada de atún, fiambres y queso, perfecta para coger energía y seguir compitiendo. Porque la jornada fue, ante todo, deportiva y festiva, una manera distinta de vivir San Antonio.
En lo estrictamente competitivo, el Trofeo San Antonio ya tiene sus primeros campeones. La terna ganadora estuvo formada por Amancio, Samuel y Estanis. El segundo puesto fue para Gelo, Juan y Miguel. En tercera posición, Rogelio, Manolo y Miguel, del equipo de A Rúa. Y el premio de consolación recayó en José Antonio, Maite y José.
Pero más allá de los resultados, la gran victoria fue colectiva. Porque la petanca es mucho más de lo que muchos imaginan. Aunque suele asociarse a jubilados en parques, es un deporte con apenas un 2% de practicantes en España que exige precisión, cabeza fría y estrategia. Se juega sin despegar los pies del suelo, en un terreno de 15 por 4 metros, y gana quien alcanza antes los 13 puntos. Puede parecer sencillo, pero engancha. Y mucho.
Además, es un juego elegante y conciliador, que se practica al aire libre y que reúne a personas de todas las edades y lugares. En Petín lo tienen claro desde que el club nació hace poco más de un año, creciendo a un ritmo sorprendente y convirtiéndose en un nuevo espacio de encuentro social.
El primer torneo de petanca de San Antonio no solo estrenó trofeo, sino que confirmó una realidad, en Petín, la petanca ya no es una moda, es parte de la vida del pueblo. Un deporte que une generaciones, llena las pistas y demuestra que, a veces, las grandes fiestas también se celebran bola en mano y con los pies bien plantados en el suelo.


