Las pistas del Club Petanca Valdeorras, en O Chao, volvieron a ser este sábado escenario de una nueva edición del Torneo de Petanca Festas do Cristo. A las nueve de la mañana comenzaron a sonar las bolas en el VIII campeonato organizado por el club, que reunió en esta ocasión a 15 tripletas procedentes de distintos puntos de Galicia y de la comarca.
La participación fue algo menor que en anteriores ediciones debido, principalmente, a la coincidencia de la cita con las celebraciones del Cristo en la vecina localidad de Villafranca. Aun así, las pistas de O Chao acogieron a jugadores llegados de diferentes lugares: dos tripletas de A Coruña, dos de Petín, una de Nigrán, seis de A Rúa y cuatro de Valdeorras.
La competición se desarrolló durante la mañana y, tras la correspondiente pausa para comer, se reanudó a las cuatro de la tarde hasta la conclusión del torneo. A continuación, se llevará a cabo la entrega de premios, con reconocimientos para los tres primeros clasificados y un premio de consolación. Además, todos los participantes recibirán un obsequio como agradecimiento por su participación.
Más allá de la competición, el Club Petanca Valdeorras mantiene entre sus objetivos ampliar la presencia de este deporte y dar actividad a sus pistas durante todo el año. Una labor que durante los últimos meses también ha tenido como protagonistas a los más pequeños.
Durante el mes de agosto, las instalaciones de O Chao recibieron dos días a la semana a los participantes del campamento Divina Pastora. La experiencia tuvo una buena respuesta por parte de los niños y despertó su interés por la petanca, hasta el punto de que el colegio ha decidido incorporar esta disciplina como actividad deportiva durante el curso.
El club también abrió sus puertas a los participantes del campamento de Cafersa, continuando así con una línea de trabajo que busca acercar la petanca a nuevas generaciones y mostrar que se trata de una actividad que puede practicarse más allá de las competiciones.
Para el Club Petanca Valdeorras, iniciativas como estas permiten mantener en uso las instalaciones y, al mismo tiempo, favorecer el relevo generacional. La intención es que las pistas de O Chao tengan actividad durante todo el año y que la petanca gane presencia entre los niños y jóvenes de la comarca.
