viernes. 11.09.2026

De la mecha al ordenador: Penide prepara 16 minutos de fuego sobre el cielo de O Barco

La pirotecnia gallega, fundada en 1920, lleva al menos cuatro décadas poniendo luz y estruendo a las Festas do Cristo. Este año retrasa la tradicional tirada a las 23.00 horas e incorpora nuevos colores pastel y diferentes figuras en un espectáculo diseñado para el entorno del Sil
somoscomarca_obarco_festascristo_fuegos651

Hay un momento de las Festas do Cristo en el que O Barco deja de mirar a sus calles y levanta la vista al cielo. Ocurre cada 14 de septiembre, cuando el primer disparo rompe la oscuridad y cientos de personas buscan el mejor lugar junto al Sil para contemplar una de las tradiciones más esperadas del día grande.

Detrás de esos minutos de luz, color y estruendo hay mucho más tiempo del que imagina quien observa desde el Malecón. Hay días de preparación, cálculos, distancias de seguridad, cientos de conexiones y un diseño pensado específicamente para el lugar desde el que se dispara. Pero hay también una relación que atraviesa generaciones.

Pirotecnia Penide volverá a ser la encargada de los fuegos artificiales de las Festas do Cristo de O Barco. Y hablar de Penide y de estas fiestas es hacerlo de una historia que Arturo Penide ya tiene dificultades para fechar con exactitud.

«Moitos, moitos, moitos anos», responde cuando se le pregunta desde cuándo vienen a O Barco. Después hace cuentas y termina poniendo una cifra mínima: «Eu corenta anos aí non me quedo curto».

somoscomarca_20240914_obarco_fuegosartificiales (1)

Cuando llegar a O Barco llevaba cuatro horas

Penide tiene su origen en Ponte Ulla, en el municipio coruñés de Vedra, donde Arturo Penide Mato fundó la empresa familiar en 1920 junto a dos trabajadores. En 1962 tomó las riendas Arturo Penide Gálvez y la firma fue creciendo sin abandonar una máxima que continúa formando parte de su identidad: buscar mayor calidad con mayor seguridad. Actualmente sus instalaciones siguen ubicadas en Ponte Ulla, donde dispone de fábrica propia.

Desde allí comenzaron también aquellos viajes hasta Valdeorras. Los recuerdos de Arturo permiten medir cuánto ha cambiado todo, no solo los fuegos artificiales.

Arturo recuerda una época en la que desplazarse desde la zona de Santiago hasta O Barco podía llevar unas cuatro horas, recorriendo carreteras nacionales con todo lo necesario para preparar el espectáculo. Mucho ha cambiado desde entonces, pero la cita con el Cristo permanece.

La vinculación ha terminado siendo incluso física. Pirotecnia Penide dispone actualmente de un establecimiento en Viloira, O Barco de Valdeorras, además de mantener sus instalaciones centrales en Vedra. Y este 14 de septiembre volverá a estar al otro lado del espectáculo que contemplarán cientos de personas.

somoscomarca_20240914_obarco_fuegosartificiales (9)

A las once, todos mirando al cielo

Este año habrá un cambio importante que conviene anotar. Quienes tengan grabada la antigua hora de la tirada tendrán que adelantar el reloj. «En O Barco temos a tradición de disparar ás dez e media da noite. Este ano hai un pequeno cambio: vaise disparar ás once», explica Arturo.

El programa oficial confirma el espectáculo pirotécnico de Pirotecnia Penide para las 23.00 horas del lunes 14 de septiembre, después de una jornada que comenzará con el Madrugón, continuará con la procesión y misa del Nazareno y tendrá también música de la Banda Ciudad de Ponferrada y Panorama City. A partir de las once, durante aproximadamente 16 minutos, el cielo sobre el Sil será el protagonista.

Y Arturo adelanta algunas pistas de lo que se podrá ver: «É un espectáculo moi continuo, hai moito ruído, moita variedade de cores, hai unha gama nova de cores pastel, hai figuras distintas...».

No quiere descubrirlo todo. Entre cuatro y seis novedades o efectos diferentes, calcula, aparecerán durante la tirada. Lo demás habrá que descubrirlo mirando hacia arriba.

somoscomarca_20240914_obarco_fuegosartificiales (6)

Un espectáculo que no serviría igual en otro lugar

Los fuegos de O Barco no se sacan de un catálogo para reproducirlos exactamente igual en cualquier municipio. El lugar condiciona el diseño. «Non é o mesmo disparar aí no Barco de Valdeorras que disparar nunha zona interior», explica Penide.

Las dimensiones disponibles, la distancia hasta el público, la ubicación de los puntos de lanzamiento y la propia configuración del espacio determinan qué puede hacerse y cómo debe ordenarse el espectáculo.

En O Barco existe una ventaja: después de tantos años, conocen el terreno prácticamente de memoria. Eso facilita el diseño de una tirada vinculada inevitablemente al Sil. El río forma parte de la escena: el espectáculo ocurre arriba, pero parte de su belleza regresa desde abajo, con los destellos reflejándose sobre el agua y el público repartido por las dos orillas y el entorno del Malecón.

somoscomarca_20240914_obarco_festascristo_fuegos (1)

Aquellos fuegos que llegaban al río en barca

Entre los recuerdos aparecen también efectos que ya no pueden repetirse. Durante años hubo una estampa especialmente vinculada a los fuegos del Cristo: los efectos acuáticos que se colocaban utilizando una pequeña embarcación. Quienes vivieron aquellas fiestas todavía recuerdan las pequeñas luces sobre el agua y a los pirotécnicos preparando desde una barca una parte de la tirada. Arturo también. «Era un fogo moi clásico no Barco», reconoce.

Pero la normativa y las actuales exigencias de seguridad acabaron haciendo inviable aquella forma de trabajar. La pirotecnia ha cambiado radicalmente en unas pocas décadas y buena parte de esa evolución se explica precisamente por la seguridad. Penide lo ha vivido desde dentro.

p_somoscomarca_20240914_obarco_festascristo_fuegos (19)

«Somos máis electricistas que fogueteiros»

Si aquellos viajes de cuatro horas parecen hoy lejanos, todavía resulta mayor la distancia entre la manera en que se disparaban entonces los fuegos y la tecnología que se utilizará el próximo lunes.

La fabricación continúa teniendo un componente artesanal muy importante, aunque la maquinaria se ha incorporado para facilitar determinados procesos. La propia empresa figura como taller artesano y señala que fabrica materiales para sus espectáculos.

Pero la verdadera revolución, según Arturo, se produjo en el disparo.

Antes se trabajaba directamente con la mecha. Había que prenderla y alejarse mientras comenzaba la secuencia. Ahora el espectáculo se controla electrónicamente y se programa mediante sistemas informáticos, permitiendo a los profesionales mantenerse alejados de los puntos desde los que salen los artificios.

Arturo lo explica con una frase que resume perfectamente la transformación del oficio:«Somos máis electricistas que fogueteiros». La diferencia, asegura, ha supuesto un enorme salto en seguridad y también ha cambiado la manera de diseñar los espectáculos. Lo que el público ve como una sucesión de explosiones perfectamente coordinadas es, detrás del escenario, una secuencia previamente diseñada y conectada.

somoscomarca_obarco_festascristo_fuegos642

De 350 a 150 milímetros

También ha cambiado el tamaño de lo que puede elevarse al cielo. Arturo recuerda que antiguamente llegaron a utilizar en O Barco calibres de 350 milímetros. Hoy sería imposible hacerlo manteniendo la ubicación y las distancias actuales. Según explica, las exigencias de seguridad obligarían a disponer de unos 350 metros de separación respecto al público. Por eso señala que actualmente trabajan en este tipo de espectáculo con un calibre máximo de 150 milímetros.

La adaptación a la normativa ha supuesto renunciar a algunos elementos que los pirotécnicos recuerdan con cierta nostalgia, pero Arturo no duda al señalar el gran avance conseguido: la seguridad.

La propia historia de Penide está estrechamente ligada a ese concepto. Cuando Arturo Penide Mato puso en marcha la empresa en 1920, la filosofía que marcó desde sus inicios fue precisamente fabricar artificios buscando combinar calidad y seguridad, un principio que la firma continúa reivindicando más de un siglo después.

somoscomarca_20240914_obarco_festascristo_fuegos (2)

16 minutos que necesitan días de trabajo

Y entonces llega una de esas cifras que cambia la perspectiva del espectador. Los fuegos durarán unos 16 minutos. Prepararlos requiere varios días.  «Para O Barco lévanos máis ou menos catro días preparalo aquí na fábrica», explica Arturo. A ese trabajo previo se suma después el montaje sobre el terreno. El equipo comienza a trabajar desde la mañana para dejar preparada una tirada que no empezará hasta las once de la noche.

Son horas y horas para que, una vez llegue el momento, todo ocurra sin pausas: disparo, luz, color, estruendo; otro disparo, otro efecto y una nueva combinación en el cielo. Y después, en apenas 16 minutos, habrá terminado.

somoscomarca_sobradelo_fiestas_fuegos artificiales_2023301 (2)

Más de cuarenta años mirando al mismo cielo

Pirotecnia Penide nació hace 106 años. Comenzó en 1920 con Arturo Penide Mato y dos trabajadores y hoy mantiene una plantilla estable de nueve personas, que durante la temporada estival se refuerza con más de veinte disparadores para atender los espectáculos.

No sabemos exactamente en qué año comenzó su historia con las Festas do Cristo. Ni siquiera Arturo se atreve a fijarlo. Pero sí sabe una cosa: cuarenta años no son demasiados para calcular cuánto tiempo llevan sus fuegos formando parte de septiembre en O Barco.

En ese tiempo desapareció la pequeña barca que llevaba efectos hasta el río. Las mechas dejaron paso a la electrónica. Los ordenadores entraron en un oficio centenario. Cambiaron los calibres, las distancias y las normas. Y hasta el viaje desde Vedra dejó de durar aquellas interminables cuatro horas.

Pero hay algo que permanece. El lunes 14, a las 23.00 horas, llegará el primer estruendo y, casi de manera automática, cientos de cabezas volverán a levantarse en O Barco.

Durante 16 minutos habrá nuevos colores pastel, figuras, ruido y reflejos sobre el Sil. Más de un siglo de oficio pirotécnico y al menos cuatro décadas de historia compartida con O Barco concentrados en unos minutos de luz.

Después se apagará el último fuego, llegará ese pequeño silencio que siempre queda tras la traca final y terminará otra noche del Cristo. Hasta el próximo septiembre.

somoscomarca_obarco_festascristo_fuegos644
Tu prueba Premium ha finalizadoTu prueba Premium ha finalizadoTu prueba Premium ha finalizadoTu prueba Premium ha finalizadoTu prueba Premium ha finalizadoTu prueba Premium ha finalizadoTu prueba Premium ha finalizadoTu prueba Premium ha finalizadoTu prueba Premium ha finalizado

De la mecha al ordenador: Penide prepara 16 minutos de fuego sobre el cielo de O Barco