domingo. 25.02.2024

Una quincena de jubilados de los concellos de A Rúa y O Barco han decidido agruparse y unirse a la marea de pensionistas que se están manifestando en toda España para exigir una pensiones dignas. Consideran que la actualización del 0,25% fijado por el Gobierno de España es "ridícula" y piden que se vincule el crecimiento de las pensiones al del IPC.

La agrupación se creó en una  asamblea abierta la que asistieron 15 personas.  Su puesta en pie obedece la idea de agrupar afectados, sumar esfuerzos, y conseguir una situación que  garantice vivir de manera plena los últimos años. "Porque as subas anuais do 0,25% son unha burla a cidadanía máis dependente e converten en papel mollado o artigo 50 da Constitución, que o PP tanto dí defender", destacan.

Recuerdan que el derecho a recibir una pensión nace de la obligatoriedad de cotizar durante toda la vida laboral a la Seguridad Social, "non é un imposto que pagan os empresarios e os traballadores. A cotización é un salario diferido que custodia o estado para que sexa o garante das nosas achegas e así ter cubertas as situacións de enfermidade, viudez e vellez", han asegurado.

En esta línea, los partipantes en la asamblea pusieron de manifiesto la necesidad de procurar soluciones alrededor del Pacto de Toledo e impedir que el Fondo de Pensiones, que contaba en 2010 con 86.000 millones de euros se siga descapitalizando. "Que o acumulado na famosa “hucha de pensiones” non se desvíe para cumprir coa redución do déficit que nos impón a Unión Europea. Que a alternativa que nos vende o Goberno de Rajoy, planes de pensións privados, obedece soamente aos intereses da banca, e non son garantes do futuro das prestacións para os cidadáns", aseveran.

Concluyen destacando que no hay democracia de calidad cuando se abandona uno de los pilares, que junto a sanidad y la educación, forman el edificio del Estado del Bienestar "que tanto sacrificio e sufrimento custou montar aos nosos pais/nais, avós/avoas na loita sindical e do que hoxe toca volver pelexar,  pois non estamos dispostos a renunciar a ese dereito".

Valdeorras se suma al clamor social por unas pensiones dignas