La senda de O Salgueiral a Viloira (O Barco) vuelve a tropezar y retrocede hasta enero de 2024
La senda proyectada por la margen izquierda del Sil entre O Salgueiral y Viloira vuelve a encontrarse con un obstáculo administrativo. El Concello de O Barco tendrá que retrotraer hasta enero de 2024 parte de la tramitación necesaria para disponer de los terrenos después de estimar parcialmente el recurso presentado por varios propietarios afectados por las expropiaciones.
El pleno celebrado este jueves 3 de septiembre acordó retrotraer el expediente hasta el acuerdo adoptado por la Corporación el 23 de enero de 2024. La razón está en unas alegaciones presentadas el 25 de junio de aquel año que no fueron examinadas hasta el 3 de abril de 2025, cuando el pleno resolvió sobre ellas y aprobó definitivamente el proyecto.
La decisión no deja, sin embargo, sin efecto todo lo tramitado desde entonces. El acuerdo establece expresamente la conservación de los actos y trámites que continúen siendo válidos y el gobierno municipal sostiene que lo ocurrido no cuestiona ni el proyecto ni la finalidad pública de las expropiaciones, sino que obliga a corregir una cuestión de procedimiento para garantizar la seguridad jurídica.
«É un atranco perfectamente solucionable», defendió el alcalde, Aurentino Alonso (PSdeG), que reconoció que el expediente tendrá que volver atrás «un pouquiño», aunque recordó que determinadas actuaciones posteriores podrán aprovecharse. Será necesario regresar a esa fase para permitir que los afectados puedan volver a presentar las alegaciones o recursos que correspondan.
Un proyecto que arrancó en 2022
El nuevo contratiempo se incorpora a una tramitación que se prolonga ya durante más de cuatro años. Concello y Confederación Hidrográfica Miño-Sil firmaron en mayo de 2022 el convenio para financiar y ejecutar la mejora de la margen izquierda del río, con una inversión estimada entonces en 575.000 euros y un reparto del 80 % a cargo del organismo de cuenca y el 20 % del Concello.
La actuación fue avanzando también en los presupuestos municipales. El Concello consignó fondos para la senda ya en 2022 y el compromiso económico se ha mantenido mientras avanzaba una tramitación que obligó también a modificar el convenio. La tercera adenda, firmada en diciembre de 2024, elevó la inversión total estimada hasta los 750.000 euros, con 600.000 a cargo de la Confederación y 150.000 del Concello de O Barco.
Por medio quedó uno de los principales escollos del proyecto: conseguir los terrenos. En octubre de 2023 se hizo pública la relación de las 45 fincas afectadas por las expropiaciones —42 privadas y otras tres pertenecientes al Concello, la Confederación y la comunidad de montes de O Coutado— y se abrió un periodo de alegaciones. La Diputación de Ourense asumió la gestión del procedimiento expropiatorio mediante un convenio con el Concello.
En enero de 2024 el pleno volvió a dar un paso en la tramitación y, después de nuevas alegaciones y modificaciones, el proyecto llegó nuevamente a la Corporación el 3 de abril de 2025. Aquel día fue aprobado definitivamente con un presupuesto de ejecución próximo a los 633.000 euros, aunque la oposición volvió a plantear reservas sobre el procedimiento seguido.
El BNG recupera sus reparos a la tramitación
El BNG aprovechó el debate de este jueves para recuperar las objeciones que había planteado durante estos años. Su portavoz. Manuel Agra, recordó, entre otros episodios, que en octubre de 2023 llegó a retirarse del orden del día del pleno la delegación de la facultad expropiatoria en la Diputación cuando la institución provincial ya había comenzado a remitir comunicaciones a los propietarios. Los nacionalistas sostienen que las prisas en la tramitación han terminado teniendo consecuencias.
El grupo nacionalista considera que ahora habrá que pasar nuevamente por información pública, alegaciones y aprobación definitiva y reprochó al gobierno municipal las molestias y preocupaciones que esta vuelta atrás puede ocasionar a los propietarios. Pese a sus críticas, reiteró que considera necesaria una senda entre O Salgueiral y Viloira; sus discrepancias se centran en las características del proyecto y, especialmente, en cómo se ha desarrollado su tramitación.
El PP, que tampoco había respaldado el proyecto definitivo, optó esta vez por la abstención al entender que lo que llegaba al pleno era la corrección de una cuestión procedimental.
Aurentino Alonso rechazó, por su parte, las críticas sobre las dimensiones y el impacto de la actuación y recurrió al informe del arquitecto municipal, que señala que el proyecto no plantea urbanizar calles, asfaltar pistas ni deforestar el bosque de ribera. Según ese documento, se pretende recuperar para el dominio público una franja actualmente ocupada por fincas privadas y mantener el arbolado autóctono y la masa vegetal, limitando las talas a ejemplares alóctonos que generen problemas de seguridad o invasión.
El acuerdo para retrotraer el expediente salió adelante finalmente con nueve votos a favor y ocho abstenciones.