A pesar del voto en contra de la oposición, los presupuestos del Concello de O Barco para 2026 salieron adelante este jueves en pleno extraordinario con los únicos votos del PSOE. PP y BNG rechazaron unas cuentas que, sin embargo, se debatieron en un tono calmado, centrado en la exposición de los argumentos de cada grupo. El alcalde, Aurentino Alonso, agradeció al finalizar la sesión esa actitud por parte de la oposición.
Las cuentas aprobadas recogen 11.986.820 euros, lo que supone un incremento del 2,69 % respecto al año anterior. Según defendió la portavoz del grupo socialista, Margarida Pizcueta, se trata de un presupuesto continuista, equilibrado y con un marcado carácter social, orientado a cubrir las necesidades de la población.

En el apartado del gasto, la mayor parte del dinero se destina al funcionamiento del Concello. El capítulo de personal absorbe más de 6,1 millones de euros, alrededor del 51 % del presupuesto, a lo que se suman cerca de otros cinco millones para gastos corrientes, es decir, todo lo necesario para mantener en marcha los servicios municipales, desde suministros hasta mantenimiento o contratos como el de ayuda en el hogar.
Con este reparto, el margen real para inversiones dentro del presupuesto ordinario es limitado. El capítulo de inversiones reales alcanza los 582.200 euros, una cifra que refleja la escasa capacidad de maniobra para acometer grandes actuaciones únicamente con las cuentas iniciales.
Fue precisamente esta cifra una de las principales críticas de la oposición, que también reprochó el escaso margen de tiempo para analizar la documentación. El portavoz del BNG, Manuel Agra, calificó los presupuestos de «continuístas e incompletos» y cuestionó que no recojan necesidades que consideran relevantes para el municipio, además de señalar que se modifiquen mediante crédito extraordinario y suplemento de crédito prácticamente en el mismo pleno en el que se aprueban.

El Partido Popular, por su parte, en boca de Antonio Melo, calificó los presupuestos de un «copia-pega» de años anteriores y justificó la existencia del remanente de tesorería en obras previstas en ejercicios anteriores que finalmente no llegaron a ejecutarse.
Frente a estas críticas, el equipo de gobierno defendió que la limitada inversión directa dentro del presupuesto responde, en parte, al esfuerzo económico que el Concello realiza en servicios que no son de su competencia, como el conservatorio o la escuela infantil, que suponen una carga importante dentro del gasto corriente.

Es precisamente esta situación la que lleva al Concello a recurrir a crédito extraordinario y suplemento de crédito para poder afrontar obras de mayor envergadura.
En conjunto, la inversión real en actuaciones que el Concello prevé ejecutar a lo largo del año ronda los 6 millones de euros. De esa cantidad, algo más de 2,65 millones serán aportados por el propio Concello, mientras que cerca de 2,58 millones procederán de otras administraciones, como Diputación, Xunta u otros organismos, lo que evidencia el peso de la financiación externa para poder sacar adelante las principales obras previstas.

Entre ellas destacan la mejora de la red de saneamiento del municipio, con una inversión que supera los 2,1 millones de euros; la humanización de la Praza Maior, con 420.000 euros; o las obras en la rúa Xirimil vinculadas al paso bajo la vía del tren, que cuentan con financiación municipal y de Adif y que, según avanzó el alcalde, podrían quedar finalizadas en 2026 tras solventar los problemas surgidos en el proyecto.

También se contemplan actuaciones en calles y espacios públicos, como el asfaltado y reparación de vías, la mejora de caminos rurales en zonas como Éntoma o A Veiga de Cascallá, la renovación del alumbrado en Santigoso y Vilanova o intervenciones en la piscina infantil de verano y el cambio de butacas del teatro Lauro Olmo.
Un modelo que, según el gobierno local, permite mantener los servicios sin recurrir a endeudamiento y, al mismo tiempo, apoyarse en financiación externa para ejecutar proyectos que, de otro modo, serían difíciles de asumir únicamente con recursos propios.

