Un mes después de asumir la gerencia de la Asociación Empresarial de Valdeorras (AEVA), Raquel Rodríguez Martínez ya tiene claro cuál es uno de los grandes desafíos de la comarca: hacer que la voz de sus empresas se escuche con más fuerza.
Procedente del área de desarrollo rural del Concello da Veiga, donde trabajaba en la gestión de subvenciones y proyectos, Rodríguez aterrizó en la organización empresarial en un momento de intensa actividad, con cursos, ayudas y distintas iniciativas ya en marcha. Su primer cometido, explica, ha sido garantizar que esos proyectos continúen avanzando sin interrupciones.

Pero detrás de la gestión diaria hay una tarea menos visible. «Hai que buscar información, dar información a todos os asociados, desde subvencións ata normativas que están cambiando cada pouco», señala la nueva gerente, que reconoce que gran parte del trabajo de una asociación empresarial pasa desapercibido para quienes no conocen su funcionamiento interno.
La nueva responsable considera que el crecimiento de AEVA debe ir ligado al fortalecimiento del tejido empresarial de Valdeorras. «A unión fai a forza», resume. Por eso anima a las empresas que todavía no forman parte de la asociación a conocer los servicios que ofrece, desde asesoramiento sobre convenios colectivos hasta información sobre subvenciones o normativa empresarial.
Sin embargo, hay una reivindicación que aparece de forma recurrente cuando se habla del futuro económico de la comarca: las infraestructuras. «Hai que seguir aí presionando e que se sepa que Valdeorras existe», afirma Rodríguez al referirse a cuestiones como el ferrocarril, las carreteras o el transporte público, demandas históricas que AEVA lleva años defendiendo. La gerente considera que disponer de más asociados también permitiría ejercer una mayor capacidad de presión para reclamar mejoras que considera fundamentales para la competitividad del territorio.
Entre los proyectos más inmediatos figura también la formación. La asociación acaba de poner en marcha una acción centrada en la ciberseguridad, un ámbito que preocupa cada vez más a las empresas de la comarca. El objetivo es ofrecer pautas básicas para prevenir y actuar ante posibles ciberataques, una amenaza que, según explica, ya ha afectado a algunos asociados.
Con apenas unas semanas en el cargo, Rodríguez afronta una etapa de aprendizaje, pero también de continuidad. Su intención es mantener el trabajo desarrollado por la asociación y reforzar el papel de AEVA como punto de apoyo para las empresas de Valdeorras. Porque, a su juicio, cuanto más fuerte sea el tejido empresarial, más capacidad tendrá la comarca para defender sus intereses.



