martes 24/5/22

El Concello hizo pública su intención de ejecutar la limpieza con voluntariado si bien todavía no ha determinado la fecha exacta

La estampa vuelve a repetirse. Es ya una imagen habitual del río Sil cuando llega el mes de julio. Las algas vuelven a invadir el cauce, dibujando una bella escena que emana de la propia naturaleza pero que dificulta el baño a las personas que optan por la playa fluvial de O Barco para disfrutar del sol y el agua.



Los bañistas consideran que esta situación debería atajarse cuanto antes pues cada verano, el Concello de O Barco aguarda al mes de agosto para ejercer la retirada, una fecha demasiado larga en el tiempo porque hay vecinos, vecinas y visitantes que sólo disponen del mes de julio para las vacaciones y el baño en el río Sil.

En este sentido, y teniendo en cuenta que la época de baño ya se inició el pasado mes de junio, plantean que cada verano se materialice la previsión con mayor antelación.

El Concello de O Barco es consciente de esta realidad. Precisamente, el pasado mes de mayo la concejala de Medio Ambiente, Diana Urdangaray, hizo público que, las conocidas también como rabazas, serían retiradas como cada temporada con la colaboración de voluntarias y voluntarios,  dando así la razón a los bañistas.



Pero la limpieza no sólo entraña voluntad para acometerla, sino también burocracia. Uno de los trámites necesarios es que para cualquier actuación sobre el río Sil es preciso la autorización correspondiente de la Confederación Hidrográfica Miño-Sil.

Zona de baño donde se encuentra la zona acondicionada para tomar el sol

Así pues, habrá que aguardar a que la institución local, que preside Alfredo García, indique día, hora y fecha para acometer esta labor de acondicionamiento en el que, una vez más, se precisa la colaboración de los vecinas y vecinos de la localidad.

El río Sil es cosa de todos y todas.

Los bañistas urgen la retirada de algas del Sil en O Barco