viernes 20/5/22

O Barco tiene un compromiso, reflejado en el conocido como “Pacto de los alcaldes”. Este es reducir en un 20% las emisiones de CO2 en la villa, pero poner en marcha los proyectos para este fin, dependen de la financiación proveniente de administraciones supramunicipales.

Así se dio a conocer en el pleno celebrado ayer, donde los ediles, con el voto en contra de Riada Cidadá aprobaron el Plan de Acción de Energía Sostenible (PAES). Este contempla medidas como una auditoria de certificación energética de edificios públicos, valorada en 500.000 euros, otra sobre alumbrado público, valorada en 16.000 o campañas de ahorro doméstico. Cantidades desorbitadas, según Félix García, portavoz de Riada quien se mostró a favor de un plan de este tipo pero contrario al desembolso que va a suponer.

La concejala del área, Diana Urdangaray destacó que este plan se puede adaptar a los cambios y que las acciones propuestas solo se realizarán cuando sean económicamente sostenibles gracias a la financiación exterior. Además, matizó que algunas de las acciones propuestas no suponen costes económicos.

Los concejales si aprobaron, de manera unánime,  el plan de emergencia de las presas de Casaio y Pumares así como las bases para contratar a un adjunto al servicio de intervención. En este punto, el edil de Riada pidió que en el tribunal hubiera un representante político y un vecino de la villa. El alcalde, Alfredo García recordó que la ley establece que el tribunal se conforme por funcionarios.

Otro de los puntos del orden del día, fue la aprobación de la delegación de competencias para las obras del Plan Provincial de 2017, que financia, en parte, Diputación. Las calles A Rampa y Caleras serán las que se acometan en dicho plan, mientras que como obra secundaria se pedirá el arreglo de la calle Ferrol. García recordó que ésta solo se acondicionará en caso de que haya excedente en la partida económica.

La obra de A Rampa y Caleras cuenta con un presupuesto de 96.000 euros. La aportación de la Diputación es de unos 58.000 euros. Por esta razón, el concello puede solicitar ser quien dirija la obra y contrate la misma, punto que se aprobó en el pleno.

En el debate de este asunto, el portavoz de Riada basó su abstención en la petición de un plan de actuaciones urbanísticas, en el que se mostrase cuáles son más prioritarias para ejecutarlas en función de la recepción de subvenciones. En ese momento, el regidor anuncio que, con la colaboración del Eixo Atlántico, el concello trabaja en un plan municipal de movilidad que definirá urbanísticamente el concello.

La reducción del CO2 en O Barco, pendiente de la financiación externa
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