Jesús Rodríguez León ya no sabe exactamente cuántas veces ha ganado el LVIII Descenso Internacional do Sil. «Alguna más de 20; no sé si 21, 22 o así», respondía este sábado al intentar hacer memoria poco después de cruzar la meta. Lo que sí sabe, después de tantas ediciones y tantas victorias, es lo que todavía significa hacerlo aquí: «Para finalizar la temporada, ganar en casa es lo mejor de todo».
Esta vez lo hizo junto a Miguel Fernández Castañón. Los dos palistas del Club Fluvial O Barco fueron los vencedores absolutos de la 58.ª edición, después de completar los 7.000 metros en 25 minutos y 31,77 segundos, el mejor tiempo de todas las categorías y 8,26 segundos menos que los 25:40,03 con los que el propio Rodríguez, entonces junto a Guillermo Fidalgo, ganó en 2024. En K2 sénior aventajaron además en 30,75 segundos a Ulises Diéguez Aranda y Roi Blanco Pociña, del Club Fluvial de Lugo, segundos con 26:02,52.
La victoria tuvo además algo de revancha deportiva. Un año atrás, en una salida muy igualada, un golpe por detrás había enviado su K2 contra el muro y condicionado desde los primeros metros sus posibilidades. «La pared era más dura que el K2 nuestro», recuerda ahora Rodríguez con humor.
Esta vez aprendieron la lección. Salieron cuartos y, ante una zona inicial especialmente estrecha, con muchas embarcaciones, nervios y tensión, optaron por controlar. Aproximadamente a partir del kilómetro dos llegó el ataque. «Metimos nuestro ritmo y ya nos fuimos», explica Rodríguez. Abrieron distancia y, desde la mitad del recorrido, pudieron administrar la ventaja y asegurar los tramos más complicados.
El triunfo pone además el broche a una temporada que el propio Jesús define como «muy buena». Este año se ha impuesto en K1 sénior en el Descenso Internacional do Miño de Lugo y en la Baixada do Eume, además de ganar el Descenso do Tambre y subir a lo más alto del podio en K2 Veterano A en el Internacional del Sella, junto a José Antonio Girón. Con el mismo compañero venció también en el Descenso Internacional del Miño de Tui.
Un recorrido que permite entender mejor el valor que Rodríguez concede a cerrar la temporada precisamente en O Barcoo. Más de veinte veces ha ganado el Descenso Internacional do Sil y, a estas alturas, la cifra exacta parece importarle bastante menos que seguir compitiendo y hacerlo, además, al nivel que demuestra el resultado de este sábado.
Rodríguez reparte además el mérito. Habla de la confianza que le da remar con Castañón y lo sitúa entre los mejores cuando toca desenvolverse en el río. Su compañero devuelve inmediatamente el reconocimiento desde otro lugar. «Que Jesús gane aquí en casa para mí me hace mucha ilusión», asegura Miguel Fernández Castañón, satisfecho de contribuir a que pueda «seguir sumando ese enorme palmarés que tiene en el río».
Quizá esa sea la medida más precisa de lo conseguido por Jesús Rodríguez en el Descenso Internacional do Sil. Las victorias son ya tantas que ni él mismo lleva la cuenta con exactitud. Pero la última, la de la 58.ª edición, sigue teniendo algo que las anteriores no han conseguido desgastar: es en casa.



