El Descenso do Sil completa su 58.ª edición con 207 palistas y apenas dos asistencias leves
Alberto Pigueiras lleva veinte años viniendo a O Barco para bajar el Sil y, después de ganar este sábado el K1 sénior, no necesitó recurrir al resultado para explicar por qué sigue haciéndolo. «Isto é unha cita obrigatoria porque é unha das mellores regatas que hai no calendario galego de organización e de ambiente. É unha das mellores».
El palista del Club de Piragüismo Viveiro completó los siete kilómetros en 27:54, por delante de Miguel Ángel Pérez, del Club de Piragüismo Cambados, con 28:05, y Adrián Carpente, del Náutico de Cambre, con 29:02. Su club desplazó este año a seis deportistas hasta una prueba en la que participaron 207 palistas, distribuidos en 158 embarcaciones.
Pigueiras conoce también las dificultades del recorrido. Este año superó sin problemas O Cachón, el rápido en el que había volcado en la pasada edición. «Este ano non houbo problema. O ano pasado volquei nese mesmo rápido. É algo complicado, pero bueno, houbo sorte este ano», recordó. Del lugar en el que se disputa el Descenso destacó además que es «un sitio privilexiado» y el «ambiente que apoia o piragüismo» que encuentra cada vez que regresa a O Barco.
El mejor registro masculino se quedó en casa. Miguel Fernández Castañón y Jesús Rodríguez León, del Club Fluvial O Barco, completaron el recorrido en 25:31,77, por delante de Ulises Diéguez y Roi Blanco, del Fluvial de Lugo, con 26:02,52. Entre las mujeres, Emma Vía Fernández y Kissy Torres Núñez, del Club Ría de Betanzos, firmaron el mejor tiempo femenino, 32:48.
La otra cifra de la tarde fueron las dos asistencias sanitarias, ambas leves, por pequeños golpes sufridos tras caídas de las piraguas. Al cierre de la competición no se había registrado ninguna incidencia grave ni había sido necesario atender a participantes por las altas temperaturas.
El recorrido contó con un dispositivo específico de seguridad y emergencias distribuido por distintos puntos del río, con especial atención a las zonas de mayor dificultad. La asistencia sanitaria se limitó finalmente a esos dos percances menores.
Al término de la entrega de premios, el alcalde de O Barco, Aurentino Alonso, agradeció la participación de los clubes llegados desde distintos puntos de Galicia y aseguró que O Barco estará siempre dispuesto a recibilos «cos brazos abertos». En sus palabras finales puso el acento en «o deporte, a convivencia no río e, sobre todo, esa sa competición», antes de emplazar a participantes y clubes a regresar el próximo año.