Los karatecas valdeorreses volvieron a demostrar su nivel en el Campeonato Gallego Infantil y Copa Cadete de Karate, celebrado este 14 de marzo en el pabellón multiusos Fontes do Sar de Santiago de Compostela, donde lograron tres medallas y posiciones destacadas entre más de cuatrocientos competidores.
El campeonato reunió a 402 deportistas pertenecientes a 32 clubes de toda Galicia, convirtiendo por un día a la capital gallega en el epicentro del kárate autonómico. Valdeorras estuvo representada en esta cita por el club River Stone, cuyos jóvenes competidores firmaron una notable actuación.
Entre los resultados más destacados sobresale el primer puesto de Éric Rodríguez Carballo en la categoría Kumite Infantil Masculino +45 kg, proclamándose campeón gallego tras una gran actuación sobre el tatami.
También logró subir al podio Nazan Barreda, que consiguió la medalla de plata en Kata Cadete Masculino, confirmando su progresión en una modalidad que exige precisión, técnica y concentración.
La tercera medalla para el club valdeorrés llegó de la mano de Laia Yáñez González, que se hizo con el tercer puesto en Kumite Infantil Femenino -36 kg.
Además de los podios, los deportistas del Riverstone firmaron otras actuaciones destacadas. La propia Laia Yáñez González obtuvo también un quinto puesto en Kata Infantil Femenino, mientras que Diego López Puey finalizó séptimo en Kata Juvenil Masculino y Daniela Rodríguez Fernández logró un noveno puesto en Kata Juvenil Femenino.
La competición se desarrolló en dos sesiones: por la mañana para las categorías juvenil y cadete, y por la tarde para benjamín, alevín e infantil, en una jornada que reunió a jóvenes promesas del kárate gallego.
Este campeonato autonómico tiene además un valor especial, ya que es clasificatorio para el Campeonato de España Infantil, que se celebrará los días 7 y 8 de mayo en Oviedo.
La cita compostelana es una de las más atractivas del calendario deportivo autonómico, no solo por el nivel competitivo sino también por sus protagonistas: niños y niñas que representan el futuro del kárate gallego.

