lunes. 17.06.2024

El plan de reactivación de la pizarra pasa por realizar test a los empleados, guardar distancias y la incorporación gradual a los puestos de trabajo

El Clúster de la Pizarra lo anunciaba esta semana. Desde el lunes 4 de mayo, las empresas pizarreras podrán volver a trabajar. Lo cual no significa que vuelvan todas ni que lo hagan todos sus trabajadores; sino que la vuelta será gradual y guardando todas las medidas de seguridad.

Para ello, el Servicio de Prevención de Riesgos Laborales ha realizado un plan de reactivación de la actividad. Uno de sus elementos más importantes es la realización de test de anticuerpos cuantitativos. Esta es una medida de prevención de contagio por Coronavirus entre los trabajadores del sector, ya que estos tienen una patología pulmonar asociada debida a la exposición a polvo de sílice y desde el punto de vista médico, se considera que tienen cierta sensibilidad al virus.



Este test consiste en una muestra de sangre, que se analiza en laboratorio, y que reflejará si la persona está pasando la enfermedad o la ha pasado ya de manera reciente o hace más de 15 días. Una vez se conozcan los resultados, los trabajadores serán informados de su situación y si pueden trabajar o deben esperar a pasar la enfermedad.

En esta línea, la Confederación Española de Industrias Extractivas de Rocas y Minerales Industriales, COMINROC, el Consejo General de Colegios Oficiales de Ingenieros Técnicos y Grados en Minas y Energía y el Consejo Superior de Colegios de Ingenieros de Minas han elaborado un protocolo de trabajo para evitar que la salud de los trabajadores se vea comprometida.



Entre las medidas adoptadas por el sector, además de la realización de test, se especifica que la actividad no se reanudará al 100% sino que se hará de manera progresiva. El objetivo es que haya distancia entre los empleados aunque, la patronal se plantea el trabajo por turnos para que, una vez se incorpore el 100% de la plantilla, se puedan mantener las distancias exigidas.

Entre las medidas que adoptarán se encuentra el uso de mascarillas, que ya era obligatorio debido a la exposición de estos trabajadores al polvo de sílice. Además también se realizará una desinfección de lugares comunes y puestos de trabajo.  Para ello, las empresas valoran el uso de ozono o pulverización de desinfectantes. También se desinfectarán los vehículos de empresa aunque se está requiriendo que los trabajadores lleven su vehículo propio.



Desde Servicio de Prevención de Riesgos Laborales aseguran que los trabajadores de la pizarra no son más sensibles que otras personas a contraer la enfermedad pero sí que, una vez contagiados, pueden tener una sintomatología más aguda.

Los trabajadores de la pizarra sometidos a test de anticuerpos