domingo 24/10/21

Anta defiende el GES de A Veiga: «Su forma de trabajar es la demagogia permanente»

La Diputada por valdeorras, María G. Albert, preguntará en el Parlamento gallego por qué se ha elegido A Veiga y no Viana do Bolo

El cierre del acuerdo por unanimidad entre la Xunta de Galicia, la Federación Galega de Municipios y Provincias — Fegamp— y la Diputación de Ourense permitirá que en los próximos meses A Veiga cuente con una sede del Grupo Supramunicipal de Emergencias. Una decisión que el alcalde, Juan Anta, ha celebrado en todo momento pero que no ha gustado a todos los grupos políticos.



La diputada valdeorresa en el Parlamento de Galicia, María González Albert, lleva una serie de preguntas a la cámara en las que solicita a la Xunta explicaciones de los motivos técnicos que le han llevado a elegir esta ubicación y no Viana do Bolo. Consideran que este núcleo «un lugar más central, la que aglutina más población, y la que dispone también de la principal vía de comunicación de la zona para facilitar los desplazamientos del GES».

Una decisión que no ha gustado al alcalde de A Veiga, Juan Anta. «Los motivos técnicos obedecen a muchas reuniones. Llevamos dos años y medio trabajando en esto». El regidor explica que es una necesidad debido a que el municipio es una «zona oscura. El GES —A Gudiña— y los bomberos — A Rúa— están a más de una hora y media de los pueblos de la montaña». Esto se une a otros motivos como la orografía del territorio y la dispersión de población.



Anta no duda además en cargar contra González Albert. «Nunca hablo de ningún partido político, pero el mayor despropósito producido en los últimos años es que el BNG y su diputada por Valdeorras se acuerde de A Veiga en el Parlamento para intentar quitarle un servicio. Su forma de trabajar es la demagogia permanente sin el mínimo esfuerzo». Recuerda también que este municipio también es Galicia. «Entiendo que ellos piensan que formamos parte de Castilla y León, o de Madrid».

Anta defiende el GES de A Veiga: «Su forma de trabajar es la demagogia permanente»