miércoles. 08.04.2026

Javier Caamaño: «Estamos trabajando en mínimos prácticamente todos los días»

Los bomberos del consorcio provincial convocan huelga indefinida desde el 11 de abril y alertan de que la falta de personal y el incumplimiento del convenio pueden afectar a la respuesta ante incendios
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Javier Caamaño: «Estamos trabajando en mínimos prácticamente todos los días»

Ourense encara la antesala del verano con un aviso que va más allá de un conflicto laboral. Los bomberos del Consorcio Provincial han convocado una huelga indefinida a partir del 11 de abril en un contexto marcado por la falta de personal, el incumplimiento del convenio firmado en 2023 y el recuerdo aún reciente de los grandes incendios que arrasaron la provincia el pasado verano.

Desde el comité de huelga, Javier Caamaño, explica que «muchísimos puntos clave no se están cumpliendo» y advierte de que algunas de estas carencias afectan directamente a la seguridad del servicio.  

Entre todas las reivindicaciones, hay una que sobresale por encima del resto: la falta de efectivos. «Estamos trabajando en mínimos prácticamente todos los días», señala Camaño, en referencia a unos turnos que, en muchos casos, se cubren con solo tres bomberos por parque.  

A esta situación se suma el envejecimiento de la plantilla. En parques como el de A Rúa o Verín, con mayor antigüedad, aumenta el número de bajas y su duración, lo que tensiona todavía más un sistema que ya funciona al límite. La bolsa de interinos creada para cubrir estas ausencias apenas cuenta con tres personas activas para  todo el Consorcio, insuficientes para responder a las necesidades actuales del servicio.  

Uno de los puntos más controvertidos es la incorporación de nuevos efectivos. La Diputación ha anunciado la creación de 17 plazas, pero los bomberos aseguran que el proceso ni siquiera ha comenzado. No hay fechas para las pruebas ni un calendario definido y, aunque se activara de inmediato, la llegada de nuevos profesionales no sería inmediata, sino que podría demorarse durante meses, incluso más de un año.

A las reclamaciones de personal se suma una cuestión económica. Los bomberos denuncian que la subida salarial del 2,5%, aprobada por ley para el conjunto del personal laboral, no se está aplicando correctamente en su caso. Según explican, la intención es integrarla dentro del complemento de puesto de trabajo (CPT), lo que impediría que esa mejora tenga impacto en conceptos como los trienios u otros derechos vinculados al salario.

El conflicto también tiene una dimensión operativa. Los trabajadores denuncian la ausencia de protocolos comunes en el Consorcio, lo que dificulta la coordinación entre parques, y alertan de la sobrecarga de funciones en los mandos, que deben asumir simultáneamente tareas de coordinación y operativas durante las intervenciones.

En este contexto, surge una duda recurrente: si se trata de un servicio esencial, ¿puede una huelga afectar realmente a su funcionamiento? La respuesta, según explica el propio Caamaño, es que sí. Aunque se establecen servicios mínimos, estos garantizan la cobertura básica de los turnos, pero no toda la capacidad operativa del sistema. En la práctica, la huelga puede traducirse en menos disponibilidad de efectivos fuera de servicio, menor capacidad de refuerzo ante emergencias simultáneas o dificultades para afrontar intervenciones prolongadas.

El conflicto llega al Parlamento gallego

La falta de efectivos y las deficiencias en el servicio en el Consorcio de Bomberos de Ourense han llegado al Parlamento gallego. El diputado del BNG Iago Tabarés ha registrado una iniciativa en la Cámara autonómica para exigir a la Xunta y a la Diputación que asuman responsabilidades, incrementen el personal y desbloqueen el conflicto laboral.

Tabarés ha advertido de que las administraciones «non aprenderon nada do vivido o pasado verán», recordando que la provincia registró más de 170.000 hectáreas calcinadas en cerca de 600 incendios, una situación que evidenció el desbordamiento del dispositivo.  

Los nacionalistas reclaman una respuesta inmediata y advierten de que persisten problemas estructurales en el sistema de emergencias, con falta de efectivos, retrasos en la incorporación de nuevos bomberos y una negociación que, según denuncian, permanece paralizada desde hace meses.

 

Javier Caamaño: «Estamos trabajando en mínimos prácticamente todos los días»