El aviso llega en un momento especialmente delicado. Los bomberos del Consorcio Provincial de Ourense han anunciado una huelga indefinida a partir del 11 de abril, una decisión que abre incertidumbre sobre la capacidad de respuesta ante incendios a las puertas del verano, tras un año marcado por algunos de los fuegos más devastadores que se recuerdan en la provincia, con especial impacto en comarcas como Valdeorras.
El conflicto tiene su origen en lo que los trabajadores califican como una «situación laboral insostenible». Denuncian falta de personal, incumplimientos del convenio y un sistema que obliga a asumir sobrecarga de trabajo para cubrir turnos. Según trasladan, hay parques en los que operan dos efectivos cuando deberían ser tres, una circunstancia que, advierten, compromete la seguridad tanto de los profesionales como de la población.
Desde la Diputación de Ourense, su presidente, Luis Menor, defendió este lunes la gestión realizada en los últimos años y rechazó que no se hayan producido avances. En la rueda de prensa posterior a la junta de gobierno, recordó que el servicio fue municipalizado, que los trabajadores pasaron a ser empleados públicos y que se aprobó una nueva relación de puestos de trabajo con mejoras salariales. Además, aseguró que se está ultimando una bolsa de interinos para cubrir bajas y que está en marcha la convocatoria de 17 nuevas plazas.
Menor evitó entrar en el fondo del conflicto, aunque sí reconoció que no le gusta «que se convoquen folgas» en un servicio esencial. «Fixemos moitas cousas», insistió, al tiempo que aseguró que el diálogo sigue abierto.
En paralelo, el presidente provincial abordó también la situación de la prevención de incendios, en un contexto en el que las altas temperaturas ya han obligado a realizar las primeras intervenciones. En este punto, quiso dejar claro que la competencia en materia forestal corresponde a la Xunta de Galicia, aunque defendió el papel de colaboración de la Diputación, que, según explicó, mantiene convenios activos, refuerza brigadas y ha facilitado maquinaria a los concellos.
El mensaje, en todo caso, apunta a una preocupación de fondo: la combinación de un posible conflicto laboral en los servicios de emergencia con el arranque de la campaña de incendios en una provincia especialmente castigada en los últimos veranos. En Valdeorras, uno de los territorios más afectados por los grandes fuegos recientes, la evolución de este escenario se sigue con especial atención.
En cuanto a los temas aprobados, la junta de gobierno de la Diputación volvió a aprobar una nueva línea de ayudas para concellos de la provincia, con una inversión superior a los 236.000 euros destinada a actuaciones básicas en infraestructuras y servicios. En esta ocasión no figuran municipios de Valdeorras entre los beneficiarios, aunque sí han resultado beneficiarios en sesiones anteriores.



