Quedan apenas unas horas. Las gafas están preparadas, los lugares de observación elegidos y en muchas casas ya se ha decidido con quién compartir uno de esos momentos que probablemente se recordarán durante años. Valdeorras espera este miércoles el eclipse total de Sol y lo hace entre la expectación, la curiosidad y también algunas dudas.
¿Desde dónde verlo? ¿En familia o entre amigos? ¿Acudir a alguno de los grandes puntos de observación o quedarse cerca de casa? ¿Y qué hacemos con las mascotas?
Radio Valdeorras-Onda Cero salió a la calle para conocer cómo afrontan los vecinos esta jornada y las respuestas dibujan tantas formas de vivir el eclipse como personas. Hay quien ha decidido quedarse en casa porque no se fía de las gafas; familias que acudirán a Vilanova o a O Aguillón; vecinos de Outarelo que aprovecharán para reunirse y acompañar el fenómeno con una «pinchada»; padres y abuelos que extremarán las precauciones con los más pequeños y hasta quien tendrá que trabajar y espera terminar a tiempo para levantar la vista —con la protección adecuada— al cielo.
También habrá quien ni siquiera mire directamente al Sol. «Lo vamos a ver mil veces en imágenes y mejor que en directo», explicaba uno de los vecinos, más interesado en experimentar cómo cambia la luz, cómo llega durante unos instantes la oscuridad y cómo reaccionan las personas y los animales.Y precisamente ellos, los animales, fueron protagonistas del «Punto y Aparte» de Más de Uno Valdeorras.
¿Qué hacemos con el perro durante el eclipse?
La respuesta de Adolfo y Paco, de Servicios Veterinarios del Sil, es bastante menos complicada de lo que algunos podrían pensar: dejarlos en casa. Nada de gafas para perros ni de intentar que nuestra mascota comparta con nosotros ese instante histórico. «A las mascotas les importa un pimiento el eclipse. No lo van a recordar como un momento histórico en su vida», resumía Adolfo con humor.
La explicación que hay detrás es mucho más seria. Los perros también tienen retina y, como ocurre con las personas, mirar directamente al Sol puede dañarla. Por eso, si se lleva una mascota al exterior, nunca debe favorecerse que mire hacia el astro. Pero el consejo de los veterinarios va más allá: si no existe ninguna necesidad de llevarla, es preferible mantenerla en casa.
El problema no es únicamente el propio eclipse. Los principales puntos de observación concentrarán a muchas personas, puede haber otras mascotas, desplazamientos, ruido y cambios en las rutinas. Todo ello puede generar estrés o comportamientos inesperados en algunos animales.
Por eso, entre llevar al perro a vivir «la fiesta del eclipse» o dejarlo tranquilo en su entorno habitual, Adolfo y Paco no tienen demasiadas dudas.
Perros y gatos dentro; las aves, protegidas
La recomendación se extiende también a los gatos y a otras mascotas. En el caso de las aves domésticas, los veterinarios aconsejan cubrir la jaula con un paño oscuro para evitar que reciban luz directa.
Durante el eclipse se producirá un oscurecimiento rápido y, posteriormente, volverá la luz. Los cambios repentinos pueden alterar el comportamiento animal y, además, la dilatación de la pupila ante la oscuridad hace especialmente importante evitar una exposición posterior directa a una fuente luminosa intensa.
Sobre cómo reaccionarán los animales ante un fenómeno tan excepcional, los propios veterinarios reconocen que no existen demasiados estudios concluyentes sobre el comportamiento de las mascotas durante un eclipse. Sí parece lógico esperar alteraciones asociadas al cambio repentino de luminosidad y también en la fauna silvestre.
De hecho, uno de los recuerdos compartidos durante la conversación radiofónica sobre un eclipse parcial anterior fue precisamente ese: el silencio.
«De repente se para todo, no oyes nada, ni pajaritos», relataba una de las participantes. Un cambio brusco de luz, temperatura y actividad que quizá sea uno de los fenómenos más sorprendentes para quienes este miércoles, además de mirar al cielo, presten atención a lo que ocurre a su alrededor.
Un eclipse que no necesita convertir a las mascotas en protagonistas
Durante estos días las redes sociales han mostrado todo tipo de ocurrencias relacionadas con los animales y el eclipse, incluidas las gafas solares para perros. Los veterinarios valdeorreses son tajantes: no hacen falta. Su receta podría resumirse en una palabra muy gallega que surgió varias veces durante la conversación: «sentiriño».
Mantener a las mascotas alejadas de la observación, evitar exponerlas innecesariamente a aglomeraciones y ruido y permitir que permanezcan tranquilas en casa. «El perro en casa», insistían Adolfo y Paco. Después, sus dueños pueden salir, contemplar el eclipse con las debidas precauciones y disfrutar de la jornada.
Porque mientras para Valdeorras el 12 de agosto de 2026 quedará como el día en el que durante unos instantes el Sol desapareció en pleno atardecer, para nuestros perros y gatos probablemente seguirá siendo un miércoles cualquiera.
Y quizá la mejor manera de cuidarlos sea precisamente permitir que así sea.
