Pedaleando entre embalses, montaña y morrenas glaciares
Hay rutas que se recuerdan por la dureza de sus kilómetros y otras por los paisajes que dejan grabados en la memoria. La I Ruta BTT do Cenza, celebrada este domingo en Vilariño de Conso, consiguió ambas cosas, convirtiendo el deporte en la mejor forma de descubrir uno de los territorios más espectaculares del interior de Galicia.
Alrededor de 40 ciclistas participaron en esta primera edición de una prueba que nació con vocación de continuidad y que fue inaugurada por la alcaldesa de Vilariño de Conso, Melisa Macía, encargada de dar la salida a los participantes.
Por delante les esperaban 48 kilómetros de recorrido en los que la bicicleta fue la excusa perfecta para adentrarse en un paisaje donde el agua, la montaña y la historia geológica se funden en un escenario único.
La ruta comenzó bordeando el embalse de O Bao, atravesando las localidades de Grixoa y Mormentelos, antes de afrontar una exigente subida hasta los 1.400 metros de altitud. Desde allí, los participantes iniciaron el recorrido alrededor del embalse de O Cenza, pasando por Chaguazoso, San Cristovo y Cenza, antes de regresar a Vilariño de Conso.
Pero si el recorrido exigía esfuerzo, el entorno compensaba cada pedalada.Los embalses, las montañas y los extensos bosques fueron acompañando a los ciclistas durante toda la jornada, regalando panorámicas de enorme belleza que sorprendieron incluso a muchos de los participantes.
Uno de los grandes atractivos del itinerario fueron las morrenas glaciares, un impresionante legado geológico que recuerda el origen glaciar de estas montañas y que convierte este espacio en uno de los parajes naturales más singulares de Galicia.
La sorpresa fue casi unánime. Muchos de los ciclistas reconocían al finalizar la prueba que, más allá del reto deportivo, lo que realmente se llevaban era el descubrimiento de un paisaje difícil de olvidar, donde naturaleza, agua y alta montaña conviven en perfecto equilibrio.
La jornada transcurrió sin incidencias gracias al dispositivo de seguridad organizado para la prueba, que contó con el apoyo de una ambulancia y efectivos de Protección Civil de A Rúa y O Barco, además de los voluntarios de la organización.
Tras completar los 48 kilómetros llegó el momento de recuperar fuerzas. Los participantes compartieron una comida en la que no faltaron la empanada, el pollo, la panceta y uno de los productos más representativos de la gastronomía local: o Montónico, el postre típico de Vilariño de Conso, que puso el broche final a una jornada en la que el deporte sirvió también para promocionar el territorio y dar a conocer algunos de los paisajes más desconocidos y espectaculares de la provincia de Ourense.
Con esta primera edición, la Ruta BTT do Cenza no solo nace como una nueva cita para los amantes de la bicicleta de montaña. También lo hace como una invitación a descubrir que Vilariño de Conso es mucho más que un destino para practicar deporte: es un territorio donde cada pedalada permite contemplar un paisaje que merece la pena detenerse a admirar.