Septiembre tiene un significado especial en A Pobra de Trives. Cuando el verano comienza a despedirse y los días empiezan a acortarse, la villa se prepara para una de esas celebraciones que no necesitan demasiadas explicaciones entre los triveses. Llegan las fiestas del Santo Cristo de la Misericordia y de la Virgen de la Dolorosa, dos citas que convertirán los próximos fines de semana en jornadas de reencuentros, música, procesiones y calles llenas de vida.
La celebración comenzará este sábado 12 de septiembre y se prolongará, con unos días de descanso entre medias, hasta el domingo 20. Primero llegará el Cristo, con su jornada grande el lunes 14; después tomará el relevo la Dolorosa. En total, cinco días festivos a los que este año se suma también un torneo de pádel que se desarrollará del 18 al 20 de septiembre en la pista municipal.
Pero hablar del Cristo en Trives significa hacerlo de algo más que de un programa de fiestas. El propio Concello recoge el 14 de septiembre como la fecha del Santo Cristo da Misericordia, una devoción estrechamente vinculada a la historia de la localidad y a una imagen que llegó hasta estas montañas ourensanas desde miles de kilómetros de distancia.
El Cristo abre la fiesta
El primer fin de semana estará dedicado al Santo Cristo de la Misericordia y la música comenzará a sonar el sábado 12, a las 22.00 horas, con la actuación de Fuss Cover Band, encargada de abrir oficialmente las noches festivas.
El domingo 13 la celebración comenzará mucho antes. La Charanga El Tattoo pondrá música a la sesión vermú y animará las calles durante el mediodía, mientras que por la noche llegará el relevo del Grupo Tattoo, que actuará a partir de las 22.00 horas.
Y después llegará el lunes. El 14 de septiembre no es un día cualquiera en Trives. Es la festividad del Santo Cristo de la Misericordia y también uno de los dos festivos locales fijados por el municipio para este 2026.
La tradición religiosa compartirá protagonismo durante la jornada con la música. La Banda de Música de Ramirás acompañará la sesión vermú desde las 13.00 horas y regresará a las 18.00 para ofrecer un concierto. Será el preludio de una noche que reúne algunos de los nombres más reconocibles de la fiesta y el espectáculo gallegos.
La Oca Band y tres invitados para la noche grande
A partir de las 21.30 horas, La Oca Band tomará el escenario acompañada de Pili Pampín, Manuel Manquiña y Pepo Suevos como artistas invitados. La propuesta encaja además con la trayectoria de una formación que ha hecho de la verbena gallega parte de su identidad y que combina música en directo, canciones gallegas, temas propios y versiones.
No será una coincidencia cualquiera la presencia de algunos de esos invitados. La Oca Band y Pepo Suevos participan también en «A Historia da Verbena», un espectáculo que recorre la evolución de las fiestas y orquestas gallegas a través de música, humor e imágenes y en el que participa igualmente Pili Pampín.
Será así una noche con cierto sabor a esas verbenas de antes y de ahora que forman parte de la memoria colectiva de Galicia. Una manera especialmente festiva de cerrar los tres primeros días de celebración antes de que Trives tome un pequeño descanso y vuelva a vestirse de fiesta.
Una imagen que llegó de Tierra Santa
Detrás del 14 de septiembre hay una historia que permite entender por qué el Santo Cristo ocupa un lugar tan especial en la localidad.
La imagen venerada en la Iglesia del Santo Cristo fue traída desde Tierra Santa en 1774 por Fray Caetano de San Buenaventura, franciscano natural de Trives. Es decir, han transcurrido ya más de 250 años desde que aquella talla llegó a la localidad.
La tradición recogida en distintas referencias sobre el patrimonio trivés añade un detalle especialmente singular: la imagen estaría tallada en madera procedente del Monte de los Olivos.
Más de un siglo después de su llegada se inauguraría la Iglesia del Santo Cristo, en 1885, el templo que todavía hoy conserva la venerada imagen y que continúa siendo uno de los referentes patrimoniales y religiosos de A Pobra de Trives.
Así, cada 14 de septiembre, cuando la celebración religiosa vuelve a ocupar el centro de la jornada, la localidad mantiene vivo un vínculo que se remonta al siglo XVIII.
Después del Cristo, la Dolorosa
Y en Trives septiembre no termina con el Cristo. Apenas unos días después, la villa recuperará el ambiente festivo para honrar a la Virgen de la Dolorosa.
La segunda parte de las fiestas comenzará el sábado 19 de septiembre. A las 22.00 horas, el Grupo En Mala Hora será el encargado de devolver la música a la noche trivesa.
El domingo 20 llegará la última gran jornada. La Banda de Música de Boborás ofrecerá dos pases, el primero a las 13.00 horas y el segundo a las 18.00, antes de que una de las formaciones clásicas de las verbenas gallegas se encargue de poner el punto final.
A las 21.30 horas, Gran Parada cerrará las fiestas patronales de 2026.
La programación de ese segundo fin de semana incorporará además el deporte. Del viernes 18 al domingo 20 se celebrará un torneo de pádel en la pista municipal, ampliando así unas fiestas que tradicionalmente combinan la vertiente religiosa con el encuentro social y la celebración popular.
Septiembre, tiempo de volver a encontrarse
Y quizá ahí esté la verdadera importancia de estas fechas. Más allá de quién actúa cada noche o de la hora a la que comienza una verbena, las fiestas patronales siguen siendo uno de esos momentos capaces de reunir a quienes viven todo el año en Trives con quienes mantienen sus raíces allí aunque la vida los haya llevado fuera.
Durante dos fines de semana volverán las sesiones vermú, las bandas de música, las noches largas y las conversaciones de quienes se encuentran después de meses sin verse. Y en medio de todo ello permanecerá el motivo que está en el origen de la celebración: una tradición religiosa que ha pasado de generación en generación.
Desde aquel Santo Cristo llegado de Tierra Santa en 1774 hasta las luces y la música que volverán a llenar la villa en 2026 han transcurrido más de dos siglos y medio. Ha cambiado Trives, han cambiado sus vecinos y también la manera de celebrar.
Pero cada septiembre llega un momento en el que A Pobra de Trives vuelve a encontrarse alrededor del Cristo y la Dolorosa. Y este sábado comienza de nuevo la fiesta.
