sábado. 02.07.2022

El concello de Trives estudia la compra de termómetros infrarrojos

Los operarios del concello de A Pobra de Trives comenzaron este fin de semana la instalación de dispensadores de gel hidroalcohólico y de guantes en algunos puntos del concello. Tal y como ha informado su alcaldesa, Patricia Domínguez, por el momento se han colocado en tres puntos, en concreto junto a los cajeros automáticos de los bancos pero, en vista del buen uso de los ciudadanos, esta mañana se instaló un cuarto dispensador de gel y guantes en la entrada del Mercado de Abastos. “Ya hemos encargado más para colocar en otros puntos como es el edificio del concello”, ha explicado la primera edil.

La iniciativa surgió cuando comenzó el reparto de mascarillas por los establecimientos abiertos del municipio. “En muchos nos pedían guantes y además nos hemos dado cuenta de que no hay guantes más pequeños, para niños, o al menos no encontramos, así que decidimos poner dispensadores por las calles”, destacó Domínguez quien añadió que son para el uso de todos los vecinos que los necesiten y pide que los guantes que ya hayan sido usados sean depositados en las papeleras.

“En principio encargamos unos dispensadores automáticos, pero al estar en la calle, debido a las inclemencias meteorológicas podían no funcionar bien”, ha advertido la regidora. “La población está muy concienciada y por el momento están haciendo un buen uso, esperamos que no haya actos de vandalismo para poder colocar más”, ha insistido.

La inversión para el concello, además, ha sido mínima dado que la compra de los guantes ha sido sufragada por una aportación privada y los soportes de los cajas los ha proporcionado, de manera gratuita, Ventura el herrero; autónomo del concello. “Hemos soportado el coste es el dispensador, que ronda los 20 euros cada uno y el gel hidroalcohólico que es más caro y además hay que ir reponiéndolo”, ha especificado.

No es esta la única medida que tomará A Pobra de Trives con el fin de evitar la propagación del coronavirus ya que están estudiando presupuestos para adquirir termómetros infrarrojos. Su destino serán locales públicos, como la Casa de Cultura o la biblioteca, para que tanto trabajadores como asistentes, de forma voluntaria, se tomen la temperatura antes de acceder al local.

“Se está haciendo en China y en algunos lugares de España. Pensamos en cámaras de medición de temperatura pero el precio es elevado por lo que nos decantamos por estos termómetros que permiten guardar la distancia social”, ha explicado la alcaldesa quien señala que el objetivo es prevenir para que, en caso de que haya un rebrote, estar preparados.

“La inversión en todos estos productos es mínima para el beneficio que se obtiene, por lo que, mientras el uso sea correcto, seguiremos contribuyendo en ayudar a la población”, ha concluido la primera edil.

Trives instala dispensadores de guantes y gel en las calles