El atrio del Santuario de As Ermitas (O Bolo) confirmó anoche que se ha convertido en un escenario natural de excepción. Transformado por unas horas en un auditorio al aire libre, acogió el concierto de Luar na Lubre ante 420 personas que agotaron todas las entradas para una de las citas más esperadas de los Concertos do Xacobeo.
Con la imponente fachada barroca del templo del siglo XVII como telón de fondo, el veterano grupo folk gallego recorrió algunos de los grandes éxitos que han marcado sus cuatro décadas de trayectoria. El repertorio también incluyó los temas de Lubre, el libro-disco editado para conmemorar el 40 aniversario de la formación.
Sobre el escenario, nueve músicos dieron vida a un cuidado despliegue instrumental en el que se combinaron gaitas, flautas, violines, guitarra, acordeón y percusión. La acústica del santuario, favorecida por la piedra del recinto y el entorno natural que lo rodea, envolvió tanto la música como las reflexiones de Bieito Romero sobre la tradición, la memoria y el significado de ser gallego.
El concierto, incluido en la programación de los Concertos do Xacobeo patrocinados por la Xunta de Galicia, no defraudó a un público muy variado que siguió con atención una actuación marcada por la calidad musical y la belleza del enclave.
Entre los asistentes se encontraban el director xeral de Turismo de Galicia, Xosé Merelles; el delegado territorial de la Xunta en Ourense, Manuel Pardo; el alcalde de O Bolo, Miguel Ángel García; la alcaldesa de Vilamartín de Valdeorras, Sherezade Núñez; la alcaldesa de Larouco, Patricia Lamela; el alcalde de Manzaneda, Pedro Yáñez, además de miembros de las corporaciones municipales de O Barco, Petín, Viana do Bolo y A Rúa entre otros.
Con la noche cayendo sobre el valle y la fachada del santuario iluminada, As Ermitas volvió a demostrar que patrimonio, paisaje y música forman una combinación difícil de igualar.


