El PP pide preservar la identidad de la Plaza Mayor y proteger a los negocios durante las obras
El PP de O Barco reclama que la reforma de la Plaza Mayor preserve la identidad de este espacio y tenga en cuenta las consecuencias que los aproximadamente siete meses de obras previstos pueden tener para los negocios de la zona.
Los populares aseguran que comparten la necesidad de renovar la plaza y reconocen el trabajo realizado por el arquitecto Luis Álvarez y el estudio histórico en el que se apoya el proyecto. Sin embargo, consideran que algunas de las soluciones planteadas pueden transformar en exceso uno de los espacios más reconocibles de O Barco.
Su principal reparo se centra en la eliminación de la balaustrada de granito. El PP admite que no pertenece a la configuración más antigua de la plaza, pero sostiene que forma parte de su evolución y de la memoria de varias generaciones de vecinos. «Modernizar no puede significar borrar», afirma la formación, que pide estudiar su conservación o integración y advierte del riesgo de que la remodelación haga perder singularidad a la Plaza Mayor.
El PP muestra también su preocupación por los establecimientos que tendrán que convivir con las obras durante unos siete meses. Recuerda que seguirán afrontando alquileres, nóminas, recibos y proveedores mientras pueden sufrir dificultades de acceso, pérdida de visibilidad y una reducción de clientes. Por ello, anuncia que vigilará el cumplimiento de los plazos y las condiciones en las que puedan mantener su actividad.
La posible afección a los negocios ya fue planteada en el turno de ruegos y preguntas del pleno municipal de la pasada semana. El alcalde, Aurentino Alonso, explicó entonces que el Concello no contempla ayudas específicas, al señalar que tampoco se concedieron durante anteriores obras realizadas en otras calles de O Barco. Defendió además que la reforma supone una inversión para mejorar el entorno y que, una vez terminada, puede atraer más público y favorecer la actividad de los propios establecimientos.