«Dopamina Zero» suma cuatro nuevos premios internacionales y consolida su exitoso recorrido por festivales

«Dopamina Zero» suma cuatro nuevos premios internacionales y consolida su exitoso recorrido por festivales
El cortometraje rodado en O Barco de Valdeorras fue reconocido en el Festival Internacional de Cine Raíces de Europa (REIFF 2026) con galardones a la dirección, la interpretación, la música original y el mejor documental corto

La historia de un músico que aprende a convivir con el párkinson sigue abriéndose camino por el circuito internacional. El cortometraje «Dopamina Zero», dirigido por Rodrigo Marini y rodado íntegramente en O Barco de Valdeorras, acaba de incorporar cuatro nuevos reconocimientos a su palmarés tras su paso por la novena edición del Festival Internacional de Cine Raíces de Europa (REIFF 2026).

La producción fue distinguida con los premios a Mejor Director para Rodrigo Marini, Mejor Actor para Juan José Ballesta, Mejor Música Original para Patricio Barandiaran y Jorge Ojea, y Mejor Cortometraje de Ficción para el productor Gerardo de las Morenas.

Los galardones suponen un nuevo impulso para una obra que lleva meses cosechando reconocimientos dentro y fuera de España. El cortometraje ya había llamado la atención en distintos certámenes internacionales y logró recientemente el premio al Mejor Cortometraje en el Winter Film Festival de Nueva York. Y tamibén en varios certámenes nacionales.

Pero además de los premios, «Dopamina Zero» ha conseguido que el nombre de O Barco de Valdeorras viaje de festival en festival de la mano de una historia profundamente humana. La obra cuenta la vida de Ignacio, un músico obligado a abandonar los escenarios tras ser diagnosticado con párkinson de inicio temprano. A partir de ese momento, su camino se cruza con el de Valentina, una joven dependienta de una tienda de discos, iniciando una relación que transforma la mirada de ambos sobre la vida.

El proyecto está protagonizado por Juan José Ballesta y cuenta también con la participación de Veki Velilla y Cristina Mediero. La historia nace además de una experiencia muy cercana a su director, inspirada en la vivencia del músico bilbaíno Patricio Barandiaran, quien también participa en la banda sonora reconocida ahora por el jurado del REIFF.

Desde su estreno, la producción ha destacado por abordar el párkinson desde una perspectiva poco habitual, poniendo el foco no solo en la enfermedad, sino también en la identidad, los sueños y los cambios que afrontan quienes conviven con ella.

Para Rodrigo Marini el cortometraje tenía además otro objetivo: convertir la villa y sus paisajes en parte esencial del relato. El resultado es una obra que ha llevado escenarios de Valdeorras a pantallas de distintos países y que continúa ampliando una trayectoria internacional que, por el momento, no deja de crecer.