Valdeorras se abre al visitante con rutas para descubrir la comarca del vino a la historia

Naturaleza, patrimonio y enoturismo se combinan en una oferta cada vez más estructurada para atraer turismo durante todo el año

Valdeorras lleva años dejando de ser un destino de paso para convertirse en un lugar al que ir. La comarca ourensana ha comenzado a ordenar y promocionar sus recursos a través de distintas rutas que combinan vino, patrimonio histórico y naturaleza, configurando una oferta turística cada vez más completa y atractiva.

El eje principal de esta transformación gira en torno a la Denominación de Origen Valdeorras, que ha impulsado el enoturismo como uno de los grandes reclamos. Las rutas del vino permiten al visitante adentrarse en bodegas, conocer el proceso de elaboración y recorrer viñedos que dibujan el paisaje del valle del Sil. Municipios como O Barco de Valdeorras o A Rúa se han convertido en puntos de partida para estas experiencias, donde el vino se combina con la gastronomía local.

Pero Valdeorras es mucho más que vino. A pocos kilómetros, el visitante puede recorrer espacios naturales de gran valor como el Parque Natural Serra da Enciña da Lastra, un entorno singular marcado por formaciones kársticas, cuevas y una biodiversidad única en Galicia. También la zona de Pena Trevinca, el punto más alto de la comunidad, ofrece rutas de montaña que atraen a senderistas y amantes del turismo activo durante todo el año.

El patrimonio histórico completa la experiencia. La huella romana sigue presente en antiguas vías de comunicación y en la configuración del territorio, mientras que construcciones como iglesias, pazos o antiguos monasterios permiten al visitante comprender la evolución de la comarca a lo largo de los siglos. En los últimos años, diferentes iniciativas han apostado por agrupar todos estos recursos en rutas temáticas que faciliten su recorrido. El objetivo es claro: prolongar la estancia de los visitantes y diversificar la economía local, tradicionalmente ligada a sectores como la pizarra o la viticultura.

Serra da Enciña da Lastra

Desde el sector turístico destacan que el reto ahora es consolidar esta oferta y mejorar su promoción. La creación de contenidos digitales, la señalización de itinerarios y la colaboración entre administraciones y empresas son algunos de los pasos que se están dando para posicionar Valdeorras como un destino de interior competitivo.

Así, entre viñedos, montañas y vestigios históricos, la comarca se presenta como un territorio por descubrir, donde cada ruta ofrece una forma distinta de entender su identidad. Un viaje que va del vino a la historia, pasando por paisajes que, poco a poco, empiezan a situar a Valdeorras en el mapa turístico de Galicia.