Los socialistas alertan de que Ourense afrontará el verano de 2026 «tan vulnerable a los incendios como hace un año»
La provincia de Ourense podría volver a afrontar un verano marcado por el riesgo extremo de incendios forestales. Esa es la advertencia que lanzó el Grupo Provincial Socialista en la Diputación de Ourense, que denuncia la ausencia de medidas preventivas nuevas y considera que la situación es «tan vulnerable» como la vivida hace un año, cuando los fuegos arrasaron cerca de 170.000 hectáreas en el territorio provincial.
El portavoz socialista y secretario provincial del PSdeG-PSOE, Álvaro Vila Araújo, compareció en rueda de prensa acompañado por las diputadas y diputados Eva Pérez Gamote, Emilio Luís Díaz y Diego Fernández Nogueira. Según explicó, «a día de hoy la provincia de Ourense se encuentra ante la perspectiva de un nuevo verano de alto riesgo en las mismas condiciones de vulnerabilidad que en agosto de 2025».
Vila señaló que una reciente reunión entre alcaldes, el delegado territorial de la Xunta, técnicos de Medio Rural y representantes de Seaga no aportó cambios significativos en el enfoque de la prevención. «El modelo no ha cambiado», aseguró, al tiempo que criticó que la administración autonómica continúe trasladando a los ayuntamientos buena parte de la responsabilidad en materia de prevención.
En este sentido, sostuvo que la Xunta «sigue delegando en los concellos sus propias responsabilidades en la gestión del territorio y en la prevención estructural», pese a que muchos municipios de la provincia carecen de medios y personal suficientes para asumir esas tareas.
El portavoz socialista recordó además que el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, anunció el 9 de septiembre de 2025 en el Parlamento de Galicia que el Gobierno gallego asumiría directamente la limpieza de las franjas secundarias de seguridad —los 50 metros alrededor de las viviendas— en los municipios de menos de 10.000 habitantes. Seis meses después, según denuncian los socialistas, ese compromiso continúa sin cumplirse.
Mientras tanto, Vila criticó que la Xunta mantenga la posibilidad de retener hasta un 30 % de los fondos de cooperación local a los ayuntamientos que no acrediten el cumplimiento de sus obligaciones de vigilancia y limpieza de esas franjas, lo que, a su juicio, obliga a los municipios a asumir competencias que «no les corresponden».
Los socialistas también apuntan a la parálisis normativa como otro de los factores que agravan el problema. Según indicaron, la nueva ley de incendios forestales, negociada con el PSdeG hace más de tres años, sigue bloqueada. Tampoco se ha presentado el Plan Director de la Industria Forestal, que consideran clave para compatibilizar el aprovechamiento económico del monte con la ordenación forestal y reducir la burocracia que dificulta el mantenimiento de las parcelas.
A esta situación se suma la evolución de las condiciones meteorológicas. Vila advirtió de que «un invierno y una primavera tan húmedos como los actuales generarán una acumulación excepcional de biomasa en los montes», lo que podría convertirse en combustible si el verano de 2026 reproduce las altas temperaturas y el viento registrados el año pasado.
Ante este escenario, el Grupo Provincial Socialista reclama un cambio de modelo en la política forestal gallega. Entre sus propuestas, piden que la Xunta asuma con personal propio las competencias de prevención y ordenación del territorio en los 313 municipios de Galicia, que se apruebe de forma inmediata la nueva ley de incendios y que se presente el Plan Director de la Industria Forestal.
«Nos falta prevención estructural, planificación a medio y largo plazo y un marco legal integral a la altura del problema», concluyó Vila, quien advirtió de que mantener el mismo modelo «no permitirá obtener resultados diferentes».