Valdeorras vivió en la mañana del Domingo de Pascua una de sus tradiciones más evocardoras, la procesión del Santo Encuentro, celebrada en varias parroquias de la comarca como San Esteban (A Rúa), Santiago (Petín), San Mauro (O Barco) y el Santuario de As Ermidas.
Se trata de un acto cargado de significado que representa el reencuentro entre Cristo resucitado y la Virgen María tras la Resurrección. Como marca la tradición, las imágenes parten por separado: los hombres acompañan al Cristo resucitado por una calle, mientras que las mujeres hacen lo propio con la Virgen por otro recorrido distinto.
La imagen de la Virgen María viste un manto negro por el exterior, símbolo del luto, aunque en su interior luce un manto de color que permanece oculto hasta el momento del encuentro.
El momento esperado
El instante central de la procesión llega cuando ambas imágenes se encuentran. Es entonces cuando se retira el manto negro de la Virgen, simbolizando el paso del dolor a la alegría por la Resurrección de su hijo.
En localidades como Petín y A Rúa Vella, este momento adquiere un carácter aún más singular. Tras el encuentro, las imágenes son colocadas frente a frente y las porteadoras giran sobre sí mismas para entrar en el templo “careadas”, es decir, mirándose mutuamente, en una escena de gran carga simbólica y visual.
En Petín el encuentro se celebra en la plaza Doctor Quiroga y antaño, antes de quitar el manto negro a la virgen, las mujeres hacían la genuflexión 3 veces, es decir llevaban su rodilla al suelo mientras la porteaban con el peligro de que la virgen pudiese desplomarse. Ahora ya no es así.
Esta celebración, profundamente arraigada en la tradición popular, congrega cada año a numerosos vecinos que participan o acompañan el recorrido en un ambiente de recogimiento primero y de alegría después. A la vuelta las campanas no dejan de repicar.
Procesión del encuentro en San Esteban (A Rúa):
El Santo Encuentro pone así el broche final a la Semana Santa, transformando el silencio y la solemnidad de los días previos en un mensaje de esperanza y celebración.
Procesión del encuentro en Petín:
