sábado. 03.12.2022

La historia de Clara, una bebé que falleció en el vientre de su madre en la semana 40

María y José vivieron la perdida de su hija Clara. Una experiencia dura que les llevó a enfrentarse a uno de esos duelos invisibles. Hoy comparten con nosotros su historia. El 15 de octubre O Barco acoge unas jornadas sobre muerte perinatal
somoscomarca_mariaconde_jose_2022-10-09
La historia de Clara, una bebé que falleció en el vientre de su madre en la semana 40

La historia de Clara es la de una bebé que murió en el vientre de su madre, lo que se conoce como muerte perinatal. Una historia dura pero a la que es importante dar voz para enfrentar el duelo. El embarazo de María Conde, su madre, fue totalmente normal y llegó a término en la semana 40. Nada hacía presagiar el final. 

Todo iba bien hasta que a los dos días de cumplir la semana 40, María dejó de notar los movimientos de Clara. Recuerda que esa mañana la bebé se movía mucho, pero de pronto dejó de sentirla. Por ello María y José, el padre de Clara, acudieron al Hospital Público de Valdeorras, donde le realizaron una serie de pruebas que finalizaron con la frase que nadie quiere escuchar: No hay latido.

A partir de ese momento comenzó la pesadilla. Fue necesario realizar una inducción al parto, que tardó casi 2 días en llegar a termino. Durante esas horas, como aseguran María y José, el papel de los sanitarios fue imprescindible. «Nos explicaron el proceso y durante ese tiempo nos animaron mucho a conocer a la niña, estar con ella y despedirnos. En un primer momento no quieres, pero te conciencian de que es lo mejor».

Un paso que finalmente decidieron realizar tras el nacimiento de Clara y que «para mi fue lo más maravilloso del mundo porque era mi única oportunidad para estar con ella». Todo ello les llevó a tener un buen recuerdo del recibimiento de su hija «y eso es gracias a la labor previa de las matronas y el ginecólogo». Una labor que hizo que la estancia en el hospital de María y José fuera algo menos dura. 

Un duelo invisible

Tras la salida del hospital de estos dos padres, tocó enfrentarse a la realidad. «Cruzas la puerta del hospital sin tu hija, sin tu barriga... Tienes que enfrentarte al mundo, volver a casa donde tenías todo preparado... Es la peor etapa y necesitas ayuda psicológica».

Pero a esta durísimo momento se une en muchas ocasiones la incomprensión del entorno. «Es un dolor que aparece en cualquier momento. Está invisibilizado y la gente se olvida, sobre todo con el nacimiento de otro hijo. Que la recuerden es importante para nosotros y hablar de ella no es malo».

A esto se suman, como explican estos padres, comentarios desafortunados como «sois muy jóvenes, ya tendréis otros... Son comentarios que no se deberían hacer. Un hijo no se sustituye con otro».

Bebé Arcoiris

Un año después de la perdida de Clara, llegó Alonso, uno de esos llamados Bebés arcoiris que vino al mundo para hacer algo menos complicado el duelo de María y José. A los tres meses del fallecimiento de Clara, María se enteró de que estaba de nuevo embarazada. Una gestación que fue muy diferente, ya que el miedo acompañó durante los nueve meses.

«No lo vives con la misma ilusión y hasta que no llega el nacimiento, no te lo crees. Ahora, que lo ves con perspectiva, te entristece haberlo vivido así». 

Y a pesar de todo lo malo, la historia de Clara servirá para poner en valor este duelo invisible. Será a través de unas jornadas basadas en la muerte perinatal que se celebran en O Barco el próximo 15 de octubre. María y José son los impulsores de la actividad, que llega de la mano de la Asociación de Nai a Nai. 

 

La historia de Clara, una bebé que falleció en el vientre de su madre en la semana 40