martes 7/12/21

El conductor triplicaba la tasa de alcohol la primera vez que se le inmovilizó el vehículo y presentaba un elevado estado de embriague en la segunda detención

Este miércoles, 3 de junio, en la travesía de O Barco Agentes de la Guardia Civil del Puesto de A Rúa detectaron en circulación a F.J.D.L. de 63 años en un vehículo que ya había sido inmovilizado por Componentes del Destacamento de O Barco a primera hora de la noche del lunes.

La cronología de los hechos comienza el propio lunes cuando el conductor arrojaba tasas de 0.82 y 0.78 mlg/l en aire expirado, más del triple del máximo permitido. Es por ello que la patrulla instruye diligencias al conductor reseñado por un delito contra la seguridad vial, al arrojar tasas de alcohol en aire constitutivas de delito. Acto seguido, se le bloquea el vehículo mediante el sistema de barra inmovilizadora empleado por la Guardia Civil para garantizar que el conductor no constituya un peligro para sí mismo y para el resto de la circulación.



En la mañana del martes, 2 de junio, los agentes constataron que el vehículo inmovilizado no se encontraba en el lugar, concretamente en el kilómetro 453 de la N-120. No obstante esa misma tarde el citado conductor mediante llamada a la Central Operativa de Tráfico, sí solicitó que se levantara la inmovilización.

Los agentes en servicio, por tanto, acudieron al lugar, pero ni el vehículo ni el conductor estaban allí.  No se tendría conocimiento del paradero del automóvil ni del responsable del mismo hasta las 2 de la madrugada del miércoles, cuando Agentes de la Guardia Civil detectarían al citado conductor haciendo uso del vehículo inmovilizado por las calles de O Barco. Al lugar acudieron en apoyo Agentes del Destacamento de Tráfico de Verín. En esta segunda intervención de los Agentes del Instituto Armado con esta misma persona se pudo constatar que el hombre presentaba un elevado estado de embriaguez, negándose a efectuar las pruebas de impregnación etílica.

Según explican desde la Guardia Civil, el hombre había forzado el dispositivo de inmovilización en su punto de anclaje con el embrague y de una forma difícilmente comprensible consiguió manejar el vehículo a pesar de contar con un extremo de dicha barra inmovilizadora fijado al volante.

Rompe el inmovilizador instalado por la Guardia Civil y continúa conduciendo ebrio