Rosa Alonso y el vino de Valdeorras, protagonistas del pregón de la XXIV Festa do Botelo
La XXIV edición de la Festa do Botelo de O Barco de Valdeorras vivió este sábado uno de sus momentos más destacados con la celebración del pregón oficial, un acto que volvió a reunir a representantes institucionales, profesionales del sector y público en general en torno a la gastronomía y al vino como ejes de identidad de la comarca.
La gala estuvo conducida por David González e Iria Piñeiro, que se encargaron de dar ritmo al acto combinando humor y música, y de guiar al público por los distintos momentos de una velada pensada tanto para el reconocimiento como para la reivindicación del producto local. Desde el escenario, ambos presentadores fueron dando paso a las intervenciones más esperadas de la noche, en un ambiente cercano y participativo.
Uno de los momentos más emotivos llegó con el homenaje a Rosa Alonso, propietaria de O Buraco. Antes de su intervención, el público pudo ver un vídeo que repasó su trayectoria vital y profesional, un recorrido por décadas de trabajo y compromiso con la hostelería local que dejó visiblemente emocionada a la homenajeada.
Rosa Alonso subió al escenario para agradecer el reconocimiento y compartir unas palabras cargadas de gratitud. Recordó su llegada a O Barco en 1984 y cómo, apenas tres años después, en 1987, abrió la taberna O Buraco en la Praza Maior. Habló de unos primeros años marcados por el esfuerzo y el trabajo constante, y de cómo el local fue creciendo al mismo tiempo que lo hacía el vínculo con su clientela y a amigos incondicionales, como José María Rodríguez.
En su discurso puso especial énfasis en el carácter del establecimiento, al que definió como un lugar en el que nunca hubo clientes, sino amigos. Destacó que por O Buraco pasaron generaciones enteras de jóvenes que comenzaron a frecuentarlo siendo adolescentes y que hoy regresan con sus hijos, una continuidad que, aseguró, «no tiene precio». Rosa tuvo palabras de agradecimiento para su familia, su pareja y para todas las personas que la acompañaron a lo largo del camino, así como un recuerdo sentido para quienes ya no están, a los que dijo guardar «en el corazón»
Tras el homenaje, llegó el turno del pregón principal, a cargo de Luis Paadín, sumiller y experto en vinos, que ofreció una intervención extensa, con un discurso centrado en la defensa del vino de Valdeorras y, en especial, del godello como variedad emblemática del territorio.
Paadín realizó un recorrido por su vinculación personal y profesional con la comarca, reivindicando el papel de Valdeorras en la historia reciente del vino gallego. Defendió con rotundidad el valor del godello, subrayando su capacidad para transmitir el lugar en el que se cultiva, el tipo de suelo, la altitud y las condiciones climáticas de cada añada. «Los godellos de Valdeorras son imbatibles», afirmó, insistiendo en que esa singularidad es lo que los diferencia de otros producidos en distintas zonas.
A lo largo de su intervención puso el foco en la antigüedad de muchas cepas de la comarca, algunas con más de doscientos años, y en el patrimonio vitícola que aún se conserva. Reivindicó también el conocimiento de viticultores y técnicos locales, a los que señaló como los verdaderos depositarios del saber sobre el vino, frente a visiones externas que, en ocasiones, tratan de uniformar gustos y estilos.
El pregonero cuestionó la estandarización del paladar y defendió características propias del godello, como su final amargoso, al que definió como una seña de calidad y no como un defecto. En ese contexto, animó a Valdeorras a no acomplejarse, a creer en su producto y a comunicarlo con rigor, sin permitir que desde fuera se marque cómo deben ser sus vinos. Aunque el vino fue el eje central de su discurso, Paadín también hizo referencia al botelo como parte inseparable de la identidad gastronómica de la comarca, destacando la armonía entre ambos productos y su arraigo histórico.
Tanto la homenajeada, como el pregonero, recibieron sendos cuadros de Lola Doporto, la artista barquense, presente también en e pregón y autora del cartel de este año.
El acto fue clausurado por el alcalde de O Barco, Aurentino Alonso y la conselleira de Cultura, Margarida Pizcueta, que aprovechó su intervención para recordar que la próxima edición de la Festa do Botelo será especialmente significativa, al coincidir con el 25 aniversario, y avanzó que se está trabajando para que la celebración tenga un carácter especial.
La gala se cerró con todos los asistentes en pie cantando el himno del Botelo, poniendo el broche final a una mañana marcada por la emoción, la reivindicación del territorio y el orgullo compartido y dando paso a la gran comida que reunirña a 1.150 personas en el pabellón de Calabagueiros para disfrutar del botelo y de los vinos de la tierra.
Como es tradición, el pregón concluyó con la foto de familia de las autoridades, en la que estuvieron presentes el alcalde de O Barco de Valdeorras, Aurentino Alonso, y miembros de la corporación municipal, el subdelegado del Gobierno en Ourense, Eladio Santos, el presidente de la Diputación de Ourense, Luis Menor, el director Xeral de la agencia de Turismo de Galicia, Xosé Merelles, el delegado de la Xunta de Galicia en Ourense, Manuel Pardo, así como alcaldes de la comarca, como Maria del Carmen González Quintela, de Carballeda de Valdeorras, Enrique Álvarez, de Vilamartín, María González Albert, de A Rúa y Miguel Ángel García, de O Bolo. También estuvieron presentes la diputada del PSOE, Sherezade Nuñez, otros cargos socialistas, así como el exalcalde de O Barco, Alfredo García.