Peluquería Glamour, el rizo como seña de identidad
🏪 Nombre del establecimiento: Peluquería Glamour
📅 Año de fundación: 1996
📍 Dirección: Avenida Eulogio Fernández, 27 (Galerías Siglo XXI), O Barco de Valdeorras
🙋 Quién te atiende: Ana, gerente, junto a Marina, que lleva 21 años en el negocio
⏰ Horario: Lunes por la tarde de 15:00 a 19:00. De martes a sábado de 9:30 a 13:30. Viernes por la tarde hasta las 20:00
🧾 Sector: Peluquería y estética
🛍️ Qué ofrece: Servicios de peluquería para mujer, hombre y niños, maquillaje para eventos, depilación y láser (con especialista externo), con especial atención al cuidado del cabello rizado mediante el método curly
🧑🤝🧑 Para quién: Para todo tipo de público, con clientela fiel de diferentes generaciones
🧬 ADN: Especialización en método curly y una forma propia de trabajar y entender el cabello rizado
🗣️ Hablamos: No todas las peluquerías encuentran un camino propio. En este caso, ese camino tiene forma de rizo.
Ana abrió en 1996 y, desde entonces, ha ido adaptándose a cada cambio del sector. Pero hubo un momento clave: descubrir el método curly y entender que ahí había algo más que una tendencia. Era una forma distinta de trabajar el cabello y, sobre todo, de interpretarlo.
A partir de ahí empezó un proceso de formación continua, prueba y ajuste. No se trataba de aplicar productos, sino de comprender qué necesita cada rizo y cómo responder a él. «Hay gente que no sabe el rizo que tiene», explica. Y esa frase resume buena parte de su trabajo.
Muchas clientas llegan con el cabello encrespado, sin forma o sin saber cómo manejarlo. El cambio no es solo visual: es técnico. Cuando el rizo se trabaja bien, aparece una estructura que antes no estaba. Y con ella, una nueva relación con el propio cabello.
Esa especialización es hoy el principal rasgo diferencial del negocio. No es casualidad ni improvisación. Es el resultado de años de aprendizaje en un ámbito que durante mucho tiempo estuvo poco atendido.
Aun así, el trabajo no se limita a lo técnico. La peluquería también es conversación, confianza y rutina segura. Un espacio donde, además de arreglar el cabello, se construye una relación que se mantiene con el tiempo. Como la de aquella novia a la que maquilló al inicio de su carrera y que hoy sigue sentándose en el mismo sillón cada mes.
El sector ha cambiado y seguirá haciéndolo. Nuevos productos, nuevas exigencias, nuevas formas de comunicarse. Pero hay algo que no se mueve: la necesidad de adaptar cada propuesta a la persona que tienes delante.
Mirando atrás, no hay dudas. Volvería a empezar. Con la misma curiosidad que la llevó, hace años, a apostar por un camino que hoy define completamente el negocio.