Las lesiones de la piel ya pueden tratarse con láser azul

Las lesiones de la piel ya pueden tratarse con láser azul
Verrugas, angiomas o telangiectasias son algunas de las alteraciones benignas que pueden eliminarse con esta tecnología. La especialista Nuria Carmona explica cómo funciona el tratamiento y qué cuidados requiere después

Pequeñas lesiones que aparecen en la piel con el paso del tiempo, por el sol o simplemente por predisposición genética pueden resultar molestas o antiestéticas. Verrugas, angiomas, acrocordones o pequeñas venitas visibles son algunos de los problemas cutáneos más frecuentes. Para tratarlos existe una tecnología cada vez más utilizada en dermatología y estética: el láser azul.

Se trata de una aparatología médica que permite actuar sobre determinadas lesiones benignas de forma precisa. En el centro Ana de la Puente, la especialista en belleza Nuria Carmona explica que su uso se centra en eliminar pequeñas alteraciones de la piel que, aunque no suponen un problema de salud, sí pueden resultar incómodas o afectar a la imagen.

Antes de realizar cualquier tratamiento se analiza la lesión con un dermatoscopio, una cámara que permite ampliar la imagen de la piel y observarla con detalle. Posteriormente se envía al dermatólogo con el que colabora el centro para confirmar que puede tratarse con este sistema.

«Analizamos el problema con el que acude la clienta o el paciente, hacemos una foto con dermatoscopio y la enviamos al dermatólogo con el que trabajamos. Si nos da el visto bueno, procedemos a tratar la lesión», explica Carmona.  

Entre las lesiones que pueden tratarse con láser azul se encuentran los acrocordones, los angiomas o puntos rojos conocidos como “puntos rubí”, así como las telangiectasias o pequeñas venitas visibles en la piel. También puede utilizarse para tratar algunas manchas solares o pápulas fibrosas.

Además, esta tecnología puede aplicarse en determinados problemas cutáneos como el acné inflamatorio o la rosácea, ya que permite actuar sobre las bacterias que se acumulan en la piel y provocan inflamación.

Los resultados suelen apreciarse de forma inmediata. Tras el tratamiento se protege la zona con una pequeña tirita y se aplica una crema regeneradora durante unos días, además de realizar una revisión aproximadamente una semana después.

Desde el centro recuerdan que este tipo de tratamientos deben realizarse siempre por profesionales formados en el manejo del láser y con supervisión médica previa para confirmar que la lesión es benigna y puede tratarse con seguridad.