lunes 6/12/21

La festa del Botelo no se ha podido celebrar este año en la villa barquense

Hoy no huele a Botelo en O Barco, no recorren sus calles los Cantos de Taberna ni se aglomeran los grupos de amigos en el Paseo del Malecón. La parte trasera del pabellón deportivo no se ha convertido en una cocina y José María Rodríguez no recitará sus versos sobre cómo aprovechar un cerdo.

En este 2021 el Teatro Lauro Olmo no se llenará de personas esperando ver al pregonero del Botelo, en su 21 edición que tendrá que postergarse para el próximo año. Un total de 1.150 entradas se vendían el pasado año para la gran comida oficial en el Pabellón de Cabalagueiros, una de las ultimas celebraciones que se pudieron llevar a cabo antes de que el Covid arrasara con nuestra vida. Y es que el botelo es fiesta, pero la rápida venta de entradas, que suelen despacharse en menos de una hora también es otro hito que forma ya parte de la cultura barquense.

Fue en el año 2001 cuando se celebró la primera fiesta gastronómica y a lo largo de los diecinueve años siguientes ha ido creciendo y evolucionando, convirtiéndose en una cita en la que se complementan la gastronomía, las actividades culturales y las populares. Declarada de Interés Turístico Gallego, la fiesta aspira a más, a convertirse en la gran referencia de los grandes embutidos.



Son muchas las actividades paralelas que se celebran en torno a esta jornada de exaltación del embutido capital de O Barco y no solo son las quedadas con los amigos, o aquellos que vienen de otras ciudades para compartir mesa y mantel; sino la Ruta de Pinchos que estruja el cerebro de los cocineros barquenses con las mejores viandas.

La fiesta, además de la diversión tiene por objeto difundir las beldades del plato típico de O Barco y pide la creación de una indicación geográfica protegida que reconozca y ampare la calidad de su elaboración. El "botelo" es un embutido en el que se utiliza el estómago del animal como contenedor.  A pesar de existir una cercanía evidente, el "botelo" de O Barco no es exactamente lo mismo con su pariente berciano, que vendría siendo más bien lo que en esta comarca se conoce como "pigureiro". Tiene también otras denominaciones como "butelo" o "bitelo".

El Botelo espera al 2022