De los billetes falsos a una avería de agua: el chat que conecta a los comerciantes de O Barco con la Policía Local
Un billete falso que aparece en un establecimiento, la sospecha de que se están produciendo hurtos en tiendas, una alerta por tormentas, una calle cortada, una avería de agua o incluso una duda sobre si ese día se recogerá el cartón. Situaciones muy diferentes que tienen en O Barco una misma vía de comunicación: el chat de Seguridad y Comercio que conecta directamente a los establecimientos con la Policía Local.
El canal lleva ya varios años funcionando y reúne a numerosos negocios de la villa. Ahora, la Policía Local prepara su actualización y una nueva campaña para facilitar la incorporación de comerciantes que todavía no forman parte de él.
El inspector jefe de la Policía Local, Fernando Lozano, explica que la principal ventaja del sistema es precisamente su inmediatez. No pretende sustituir otros cauces municipales, sino ofrecer a los comerciantes una comunicación más rápida ante determinadas situaciones y permitir que la propia Policía pueda hacerles llegar información que les afecta.
Entre los ejemplos citados por Lozano figuran algunos directamente relacionados con la seguridad. «Hay personas que están introduciendo billetes falsos en O Barco, porque ha pasado», señaló. El chat permite también advertir, con la necesaria cautela, cuando se detectan posibles hurtos en establecimientos.
Pero su utilidad va bastante más allá. La Policía Local comparte las alertas meteorológicas que recibe del 112, informa sobre incidencias de tráfico y calles cortadas o comunica problemas como averías en el suministro de agua. Y la comunicación funciona también en sentido contrario: los propios comerciantes plantean dudas o trasladan incidencias para intentar obtener una respuesta con mayor rapidez.
Un canal exclusivo para los establecimientos
Formar parte del grupo tiene una condición: mantener un comercio en O Barco. Por ese motivo, la Policía Local revisará ahora sus integrantes e invitará a abandonar el chat a aquellas personas cuyos negocios hayan cerrado durante el último año. Al mismo tiempo, se realizará una campaña para que puedan incorporarse otros establecimientos que actualmente no están incluidos.
Lozano gestiona personalmente buena parte de esta comunicación desde la Policía Local y reconoce que incluso durante fines de semana intenta responder cuando algún comerciante plantea una cuestión que puede resolverse desde el servicio.
La filosofía, resume el inspector jefe, es sencilla: ofrecer a los negocios una relación más cercana con la Policía Local y una vía ágil para compartir información. «Darles más servicio, darles un poquito más de cercanía con la Policía Local, que para eso estamos también», explicó.
Un grupo de mensajería convertido, en definitiva, en una pequeña red de información de ida y vuelta: la Policía alerta cuando ocurre algo que puede afectar a los establecimientos y los comerciantes disponen de un contacto directo para comunicar aquello que sucede a pie de calle.