O Barco vuelve a exigir una ambulancia medicalizada tres años después de aprobarla sin resultado
El pleno del Concello de O Barco volvió a poner el foco en las carencias sanitarias de la comarca con una reivindicación que no es nueva. La corporación aprobó por unanimidad instar a la Xunta a dotar al distrito sanitario de Valdeorras de una ambulancia medicalizada del 061, una demanda que ya había salido adelante en octubre de 2023 y que, tres años después, continúa sin materializarse.
El portavoz del Bloque Nacionalista Galego, Manuel Agra, defendió la moción recordando precisamente ese precedente y subrayando la necesidad de mantener en el tiempo aquellas reclamaciones que siguen sin resolverse.
Agra situó el debate en un momento clave, con la previsión de un nuevo concurso del transporte sanitario urgente en Galicia en 2026, lo que abre —según señaló— una oportunidad para corregir déficits históricos. En su intervención, incidió en el concepto de la «hora de oro», fundamental en la medicina de emergencias, y advirtió de que una atención rápida puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
El portavoz nacionalista puso cifras sobre la mesa: un distrito sanitario de unos 32.000 habitantes, con más de 1.600 kilómetros cuadrados y una población dispersa en un territorio de complicada orografía. En ese contexto, alertó de que hay puntos en los que una ambulancia puede tardar hasta 90 minutos en llegar al paciente, unos tiempos que calificó de «inasumibles» para una atención urgente.
Además, defendió que la ausencia de una ambulancia de soporte vital avanzado en Valdeorras supone un agravio comparativo respecto a otros distritos gallegos que sí cuentan con este recurso.
Desde el PSOE, Orlando Saavedra respaldó la moción y la definió como una reivindicación histórica de la comarca. Ourense es la única provincia gallega que solo cuenta con una embulancia de este tipo. Al mismo tiempo, volvió a denunciar el abandono al que, según su grupo, la Xunta somete a Valdeorras y aprovechó para insistir en la necesidad de contar con un neumólogo fijo en el Hospital Público de Valdeorras. Recordó que el equipo desplazado ha atendido a cerca de 500 pacientes en seis meses, un dato que, a su juicio, evidencia la carga asistencial existente.
La sanidad centró también un segundo punto del pleno, esta vez a través de una iniciativa socialista para incorporar la perspectiva de género en las políticas de salud. Saavedra recordó las diferencias en los tiempos de diagnóstico de enfermedades como la endometriosis y los errores históricos en la detección de patologías cardiovasculares en mujeres.
La moción ponía el foco en un problema estructural: durante décadas, la investigación y el diseño de políticas sanitarias han tomado como referencia el cuerpo masculino, lo que ha generado retrasos diagnósticos y tratamientos menos ajustados a las necesidades de las mujeres.
Entre las medidas propuestas, el PSOE planteó mejorar la recogida de datos desagregados por sexo, impulsar la investigación en enfermedades que afectan de forma específica a las mujeres y formar al personal sanitario en esta materia, además de desarrollar una estrategia gallega integral de salud femenina.
La edil del BNG Noa Fernández apoyó la propuesta y alertó de la escasez de matronas y la falta de relevo generacional en este ámbito. La moción salió adelante con el voto favorable de los 19 concejales.
En el apartado económico, el pleno aprobó un reconocimiento extrajudicial de crédito de 62 facturas por un importe total de 58.747,90 euros. Se trata de un procedimiento excepcional que permite abonar gastos pese a la existencia de reparos de Intervención, relacionados en este caso con la falta de consignación presupuestaria, la inadecuación del crédito o la ausencia de justificación suficiente.
El BNG cuestionó especialmente una factura de cerca de 6.000 euros correspondiente a trabajos de consultoría turística realizados en 2022, al considerar que no estaba debidamente justificada.
El alcalde, Aurentino Alonso, defendió el pago al asegurar que los trabajos sí se habían realizado y contaban con el aval del responsable de turismo en ese momento –Eladio Santos–, por lo que el Concello debía hacer frente a la factura. El punto salió adelante con los votos del PSOE y la abstención de BNG y PP.
El debate cultural llegó de la mano del Partido Popular, que propuso la creación de un museo dedicado al pintor valdeorrés Jesús Díaz Ferrer. El concejal José Luis Tamayo defendió la iniciativa apoyándose en su reconocimiento como valdeorrés ilustre por parte del Instituto de Estudios Valdeorreses y en la posibilidad de recibir la donación de más de 400 obras por parte de un vecino.
El proyecto contemplaba un espacio no solo para albergar la colección permanente, sino también para acoger exposiciones temporales y servir como punto de encuentro para artistas locales. Tamayo planteó distintas fórmulas para su gestión, desde un convenio con gestión externa subvencionada —con una aportación municipal anual de 35.000 euros— hasta la adquisición de la colección por parte del Concello.
Desde el BNG, Xavi Rocha mostró su apoyo a la propuesta y defendió la necesidad de ampliar la oferta cultural de O Barco.
Por su parte, la portavoz socialista, Margarida Pizcueta, cuestionó la viabilidad del proyecto y el interés real que podría despertar. Recordó que, en los once años que lleva al frente del área de Cultura, el Concello ha recibido diversas propuestas para la creación de museos —como el dedicado a Pedro Dobao o el etnográfico— que finalmente no se han desarrollado. Explicó que, en estos momentos, los esfuerzos municipales están centrados en el museo de la minería –espacio que podrá albergar exposiciones temporales– y consideró que no existe una demanda suficiente en la villa para este tipo de equipamientos.
Además, señaló que el propio Concello ya ha impulsado iniciativas para divulgar la obra de Díaz Ferrer, como las exposiciones itinerantes organizadas en 2018 —tras el redescubrimiento del artista por parte de Luis Enrique Arias «Coquixo»— y en 2022, con motivo del centenario de su nacimiento.
En esa línea, relativizó el alcance de la figura del artista al señalar que «no estamos hablando de Picasso», en referencia al posible interés que podría generar su obra entre el público. La moción fue rechazada con los votos en contra del PSOE.
El turno de ruegos y preguntas volvió a poner sobre la mesa cuestiones relacionadas con la prevención de incendios, como las franjas secundarias y las parroquias priorizadas en el plan autonómico, así como la tala de árboles en las piscinas municipales, que el alcalde justificó por motivos de seguridad.
También se abordaron la falta de empresas para ejecutar la reforma de las pistas de Calabagueiros, los problemas en el servicio de limpieza viaria, las averías en los camiones de recogida de basura y el estado de algunas baldosas y elementos de parques infantiles.
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