La Xunta impulsa ayudas para farmacias rurales con el objetivo de reforzar su viabilidad
La farmacia de Larouco fue este jueves el escenario elegido para presentar la nueva orden de ayudas de la Xunta dirigida a boticas ubicadas en zonas farmacéuticas especiales. Hasta allí se desplazó el delegado territorial en Ourense, Manuel Pardo, acompañado por la alcaldesa, Patricia Lamela, para dar a conocer una medida orientada a garantizar la continuidad de este servicio básico en el rural.
Durante la visita, Pardo recordó que esta línea de subvenciones, dotada con cerca de 100.000 euros en toda Galicia, tiene como finalidad facilitar la viabilidad de las farmacias en municipios con baja densidad de población, así como apoyar la contratación de personal que permita cubrir guardias o favorecer la conciliación. El plazo de solicitud permanecerá abierto hasta el 22 de mayo.
En el caso de Larouco, Raquel González, titular de la farmacia, explicó que ya ha presentado la solicitud, aunque por el momento desconoce si le será concedida. Desde el propio establecimiento apuntan que, en entornos con menor volumen de actividad, como ocurre en algunas zonas rurales, el impacto de estas ayudas puede ser más limitado. «Non daría para ter un traballador», comentó la farmacéutica, en referencia a la dificultad de asumir determinados costes pese a estas líneas de apoyo.
En este sentido, también puso sobre la mesa la importancia de reforzar la actividad de las farmacias locales como complemento a las subvenciones. Entre las opciones planteadas figura la posibilidad de que puedan suministrar medicamentos a residencias de mayores del municpio, una cuestión que, según indicó, todavía no está definida. «O único que pediamos era servir ás residencias que agora mesmo están centralizadas», explicó.
La provincia de Ourense cuenta con 18 municipios considerados zonas farmacéuticas especiales, entre ellos Larouco, Carballeda, A Veiga y O Bolo, una figura que reconoce las particularidades de estos territorios y la necesidad de medidas específicas para sostener sus servicios
La nueva orden de ayudas supone un paso en esa dirección, mientras desde el sector se continúa trabajando para encontrar fórmulas que permitan consolidar la actividad y garantizar la atención farmacéutica en el rural a largo plazo.