A Rúa ultima los preparativos del Codillo, una fiesta que vuelve a llenar de vida el invierno

A Rúa ultima los preparativos del Codillo, una fiesta que vuelve a llenar de vida el invierno
A Rúa encara la 17ª edición del Codillo con los últimos detalles en marcha para una cita ya consolidada que combina tradición, homenaje al comercio local, programación cultural y un impacto económico que vuelve a atraer a cientos de visitantes en pleno mes de enero

El Codillo de A Rúa entra en su recta final con el Concello volcado en los preparativos de una fiesta que alcanza ya su 17ª edición y que se ha convertido en una de las grandes citas del calendario local. Así lo explica la alcaldesa, María González Albert, que reconoce que estos días el municipio está pendiente de múltiples frentes, aunque con especial atención a un evento que cada año transforma un fin de semana invernal en un foco de actividad social y económica.

Las intensas lluvias registradas en las últimas jornadas no están provocando incidencias de gravedad en el municipio. Según señala la regidora, los problemas se limitan a situaciones puntuales y habituales en zonas concretas, como el entorno del Aguillón, entre el Parque de biosaludable y el cruce de Cuatro Camiños. «Por agora cousas pequeniñas, algún contedor movido, algunha plaquiña que caiu, nada grave», indica. Tampoco se están produciendo arrastres importantes de cenizas, una circunstancia que en otros episodios de lluvias había generado mayor preocupación.

Mientras tanto, el foco está puesto en una celebración que ya forma parte de la identidad de A Rúa. Los últimos días, explica la alcaldesa, están siendo especialmente intensos, con el cierre de detalles y la organización de un programa que combina reconocimiento, tradición y participación vecinal.

Uno de los momentos centrales de esta edición será el homenaje a la Panadería Tabal, uno de los negocios más antiguos en activo del municipio y el último horno tradicional que sigue funcionando íntegramente con leña. González Albert destaca su valor simbólico y patrimonial: «É dos negocios máis antigos que quedan en activo no noso concello e tamén o último forno tradicional, 100% de leña. É un emblema do que foron os panadeiros na Rúa durante décadas».

La elección de la persona o entidad homenajeada no responde a un criterio único. En algunos casos, explica la regidora, pesan los aniversarios señalados; en otros, la voluntad de reconocer sectores o colectivos que aún no habían recibido este reconocimiento. «Tentamos ir vendo que queda sen homenaxear, negocios tradicionais, entidades… Non hai un criterio único», señala, recordando homenajes anteriores a Protección Civil, cooperativas o, tras la pandemia, a las personas mayores.

El acto de homenaje mantendrá un formato sencillo y breve, una línea que el Concello quiere preservar. «Gústannos os actos curtos, pequenos pero emotivos», afirma la alcaldesa. Habrá un vídeo, una breve intervención de los homenajeados y un ambiente cercano. «Non queremos adornalo moito. Ten ese encanto familiar», añade.

La programación se completa con otras citas destacadas. El viernes 30 se celebrarán los Cantos de Taberna, que se mantienen en esta jornada tras el buen resultado del año pasado. «Queríamos fomentar o venres como data de referencia», explica González Albert. Participarán alrededor de una docena de locales hosteleros, reforzando el ambiente festivo por las calles de la villa.

Otro de los momentos tradicionales será la recepción a la delegación de Almendralejo, con la que A Rúa mantiene un hermanamiento histórico. Este año acudirán nueve representantes. El acto de bienvenida y el evento central del Codillo se celebrarán íntegramente en el Centro Cultural Avenida, una decisión tomada para optimizar recursos y favorecer una mayor participación ciudadana. La coincidencia con la festividad de las Candelas ha reducido la presencia extremeña respecto a otros años, aunque, como subraya la alcaldesa, «houbo xente que fixo o esforzo de vir para manter a tradición».

Más allá del programa, el Concello destaca el impacto económico del evento. «Unha fin de semana de xaneiro na que non teriamos nada, de repente trae 400 ou 500 visitantes de fóra», señala González Albert, que considera este movimiento “moi interesante” para la hostelería y el comercio local. A ello se suma la colaboración con el Club Deportivo Rúa, que gestionará la música y la barra tras el xantar popular, reforzando el carácter festivo de la celebración.

La alcaldesa recuerda además que la fiesta está abierta a todo el mundo, incluso a quienes no tengan entrada para el Codillo. Muchos grupos optan por comer en restaurantes de la villa, que también ofrecerán este plato durante el fin de semana, y sumarse después a la celebración. «Claro que poden vir á festa», confirma.

También habrá cine el domingo, una película infantil y una proyección especial vinculada al Codillo, la película  Song Sung Blue, basada en la historia de la canción Sweet Caroline, convertida ya en uno de los himnos informales de la fiesta.

Con todo listo o a punto de estarlo, A Rúa se prepara para celebrar la 17ª edición del Codillo, una fiesta que demuestra que tradición, participación y dinamización económica pueden ir de la mano incluso en pleno invierno.

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