sábado. 29.08.2026

A Rúa estudia instalar cámaras para frenar los excesos de velocidad en sus calles

María González Albert reconoce problemas en diferentes zonas del municipio y lamenta que «o 90 % destes problemas que temos na Rúa son de educación»
 
A Rúa estudia instalar cámaras para frenar los excesos de velocidad en sus calles

Los excesos de velocidad en algunas calles de A Rúa podrían terminar llevando al Concello a instalar cámaras para controlar el tráfico. Es una de las posibilidades que reconoce la alcaldesa, María González Albert, ante un problema que, asegura, no se limita a un único punto del municipio y que resulta especialmente preocupante en zonas frecuentadas por niños y familias.

La cuestión surgió a raíz de las quejas de vecinos por la velocidad a la que circulan algunos vehículos en A Rúa Vella. González Albert señaló que el Concello tiene constancia del problema, aunque amplió el foco a otros lugares en los que también se producen situaciones similares.

Entre ellos citó el entorno del parque infantil de Campo de San Roque, donde existe señalización vertical para advertir de la presencia de una zona infantil pero, según la alcaldesa, algunos conductores continúan circulando demasiado rápido.

También ocurre en O Aguillón, una larga recta y otro espacio de uso habitual por niños y familias. El Concello ya colocó allí un resalto después de renovar el firme precisamente para tratar de reducir la velocidad de los vehículos. «Os coches circulan a muchísima, muchísima velocidade», aseguró González Albert al referirse a esta zona.

«Non podemos ter unha persoa detrás de cada coche»

El problema, sostiene la alcaldesa, resulta difícil de resolver únicamente mediante medidas físicas o vigilancia policial. A Rúa cuenta con recursos limitados de Policía Local y recibe también colaboración de la Guardia Civil de Tráfico, pero González Albert considera que detrás de buena parte de estas conductas existe una cuestión de responsabilidad individual.

«O 90 % destes problemas que temos na Rúa son de educación», afirmó. «A xente sabe» cuáles son las limitaciones de velocidad dentro de las zonas urbanas y el Concello, añadió, «non pode ter unha persoa detrás de cada coche».

El gobierno municipal estudia la colocación de nuevos resaltos, aunque la experiencia tampoco ha sido siempre satisfactoria. Según explicó la alcaldesa, algunos de los instalados han terminado arrancándose, lo que limita la eficacia de esta solución.

Y ahí aparece la alternativa que el Concello contempla para el futuro: recurrir a cámaras. «Habrá que acabar poñendo cámaras e ter que vivir nunha localidade vixiada porque non somos capaces de comportarnos como cidadáns», lamentó González Albert.

La alcaldesa reconoce que los excesos de velocidad no son exclusivos de A Rúa, sino un problema común a muchos municipios, pero su preocupación aumenta cuando se producen en calles con importante tránsito peatonal o próximas a espacios infantiles.

A Rúa estudia instalar cámaras para frenar los excesos de velocidad en sus calles